El perspecticidio es  una de las técnicas de manipulación más peligrosas ya que consiste en cambiar la manera que la víctima tiene de percibirse.

Evan Stark,  investigador y profesor en la Universidad Rutgers, fue el primero en utilizar el término “perspecticidio” en 2007 en su libro “Control Coercitivo” .

La palabra “perspecticidio” se ha utilizado para hacer referencia al lavado de cerebro al que se sometían los prisioneros de guerra y su uso se está extendiendo en la psicología para hacer referencia al lavado de cerebro de una persona abusadora a su víctima.

El objetivo del perspecticidio es lograr una pérdida total de identidad en la víctima. El narcisista no quiere que pienses por ti misma, tratará como sea de borrar tu identidad.

El perspecticidio siempre implica una relación abusiva, de control y/o manipulación, de manera que con el paso del tiempo el narcisista cambia la forma de pensar y verse de su víctima.

Así el abusador narcisista termina definiendo tu mundo. El narcisista define qué es el amor, cómo debe de ser la relación contigo e incluso cómo debes de pensar o vestir.

Ejemplos de perspicticidio más comunes son:

– Decidir cómo la víctima debe invertir su tiempo.

– Control obsesivo sobre cada detalle cotidiano.

– Fijar los términos de la relación. El narcisista somete a su víctima imponiendo sus reglas y su visión de cómo debe ser la relación.

– Cambio del autoconcepto. El narcisista se asegura de “robarle” a la víctima el autoconcepto , colocando el suyo en su lugar. De esta manera, la percepción de la víctima cambia, quien comienza a verse con los ojos de la otra persona.

El narcisista decide sobre su víctima, cómo tiene que vestirse, qué trabajo ha de tener o cómo tiene que comportarse.

En definitiva tu madre te ha dicho qué hacer, qúe decir y pensar, cómo debes vestirte, qué debes opinar, qué debes estudiar, …. hasta el punto que no sabes quien eres. Ha borrado, o más bien no ha dejado que tengas una identidad propia.

Con el perspecticidio, tú, la víctima pierdes tu propia identidad. “Yo decido qué haces y cuando lo haces”, ¿te suena?

Y cómo encontrar a esa mujer que tu madre reprimió

Las heridas emocionales que nos quedan a las víctimas son muchas y conforman el SÍNDROME DE LA VICTIMA NARCISISTA (puedes encontrar aquí las 23 heridas emocionales). Pero ahora que has descubierto que tu madre no te ha tratado cómo debiera, está en ti pelear por ser una SUPERVIVIENTE.
Has dado el primer paso, abrir los ojos a la realidad de lo ocurrido. Eso duele, pero te aseguro que puedes sanar y vivir una vida sin miedos. Creyendo en ti.
Solo tienes que reconocer primero tus heridas ( no podemos curar lo que no conocemos), entender que eres adicta a tus emociones, para poder con un cambio cognitivo empoderarte y encontrar a esa mujer fuerte y maravillosa que tu madre no dejó aflorar.

NO DEJES NUNCA DE LUCHAR HASTA ENCONTRARTE Y SER FELIZ