Cómo la persona narcisista identifica a los empáticos

Las personas “Empáticas” son amables y sensibles a la energía ajena. Pueden anteponer las necesidades de los otros a las suyas, son muy intuitivos y saben identificar qué tipo de persona eres, mucho antes que los demás. La gente suele considerarlos como débiles o víctimas de su amabilidad.  Pero son fuertes en su interior, lo que les ayuda a percibir la energía y emociones de otros. 

Las personas empáticas tienen ciertos rasgos que atraen a las personas narcisistas:

  • honestidad
  • se preocupan por los demás
  • decencia
  • necesidad de conocer la verdad
  • necesitan arreglar y curar a los demás
  • son altamente sensibles
  • suelen ser introvertidas
  • son muy intuitivas

Estas virtudes son altamente atractivas para llos vampiros emocionales o personas narcisistas.

Estas  identifícan estos rasgos en “sus víctimas” a través de:

  • su instinto 
  • capacidad de observación
  • a través de la práctica

Estas 3 maneras ayudan a las personas narcisistas a identificar ciertos rasgos que caracterizan a las personas empáticas y a saber si la persona empática que analizan es válida para sus fines.

Al narcisista le es fácil ver los rasgos empáticos, ya que las personas empáticas muestran más variedad y mayor intensidad de emociones, lo  que supone la droga perfecta para las personas narcisistas. Además por la necesidad de agradar que tenemos las personas empáticas, somos muy fáciles de manipular para los depredadores. 

Podemos decir que los narcisistas a través de su capacidad de observación, práctica e instinto, nos localiza fácilmente a las personas empáticas para poder manipularnos y obtener su suplemento narcisista.

Así que para ponerte a salvo de estas personas depredadoras debes aprender a reconocerlas. No se trata de dejar de lado tu empatía y volverte fria, si no de observar quién es una persona de verdad que merece tu atención. Y sobre todo de aprender que la gente no nos quiere más por no ponerles límites.

 

Qué pasa cuando la madre narcisista cae enferma o muere

La muerte de nuestros progenitores es siempre un acontecimiento traumático que nos deja mucho dolor. Pero cuando fallece una madre o padre narcisista a ese dolor le sumamos un estado de gran confusión.

Cuando una madre narcisista envejece NO esperes empatía, compasión o remordimiento por su parte porque se está muriendo.

La madre narcisista, muere igual que ha vivido.

NO esperes que haga una sana introspección sobre sí misma como cualquier otras persona y se muestre arrepentida.
Esto es lo que te gustaría, porque es lo que has esperado toda la vida, pero lamento decirte que la persona narcisista maligna, no muestra remordimientos ni en su último suspiro.

Cuando caen enfermas o envejecen, su naturaleza celosa aflora y sienten celos de la gente joven y saludable y hacen que el mundo gire todavía más que antes alrededor de ellas. Utilizan más que nunca los sentimientos de pena y culpabilidad de las víctimas, de nosotros sus hijos, para seguir manipulando más que nunca.
Saben que es su última actuación, y exigen que todo tu tiempo, dinero, admiración vayan a ella. Se vuelve más controladora y abusadora que nunca.
Pero delante de los demás actuando y será la viejecita tierna que ha dado todo en esta vida. Verás a Jekill y Mr.Hyde en ella más claro que nunca. Ella digna hasta la muerte.

Aunque esté en la cama y apenas pueda moverse, seguirá manejando los hilos de la familia. Se encargará de que los monos voladores te hagan sentir culpable por no encargarte lo suficiente de ella.

A pesar de ello no esperes que tu madre cambie y deje de manipular cuando cae enferma y está mayor. Seguirá utilizando a su ejercito aliado, a sus monos voladores para manipularte.
Aunque te parezca inconcebible utilizan tus emociones a flor de piel y tu confusión para manipularte.

Y qué pasa cuando fallece

Cuando la madre narcisista fallece quedas hecha un lío, con sentimientos encontrados, te sientes confundido o confundida. Por un lado te alegras de que por fin haya muerto, (tranquila/o o eres un monstruo por pensar esto), y por otro Sentimientos encontrados de por fin se ha muerto y dolor por no haber tenido nunca amor. No eres una mala persona por ello, te han hecho mucho daño.

Esperabas que al envejecer, la coraza se le cayera y se ablandara e incluso te pidiera perdón. Pero se ha ido sin disculparse y eso te deja con dolor y rabia.
Has de pasar por un duelo. Un duelo no por una madre maravillosa, sino por aquello que has anhelado y nunca has tenido.

No echas de menos sus abrazos, sus consejos,… porque nunca los hubo. Pero sigues imaginando a una madre amorosa.

Es normal tener diferentes emociones, te enfrentas a ti y a tu debate interno.
Cuando una madre narcisista muere no solo se pasa por el duelo de la madre que nunca tuviste, si no por todas las cosas en tu vida que destrozó.
Lloras porque no entiendes su falta de remordimiento ni tan siquiera en sus últimos días. Sufres un duelo porque no entiendes cómo un ser humano ha podido ser como un témpano de hielo y no ha pestañeado ni pedido perdón ni en su último suspiro. Digna, hasta la tumba.

Tienes que prepararte para sus monos voladores, ya que una vez la señora te deje para irse a otra vida, se encargarán de perpetuar su manera de actuar para prolongar el sentimiento de culpabilidad en ti. Te acusarán de haber sido un mal hijo o mala hija.
Te enfrentarás al tabú social, hijo rebelde o la hija díscola.
Pero pasado un tiempo, sin más relación con los monos, sentirás que se ha ido alguien a la que apenas conocías.
Tienes que aceptar que se ha ido sin nunca haberte regalado amor materno. Por favor no trates de disociarte de ese sentimiento, está ahí, y es un sentimiento muy válido. Permítete sentir ansiedad, dolor,… sácalos. Han de salir y has de aceptar que se ha ido sin recibir lo que siempre quisiste de ella; atención y amor.

Tu dolor puede curarse y puedes encontrar tu propia identidad, nunca es tarde. Date el permiso de ser feliz, de sacar de dentro de ti a la persona que realmente eres.


Desde el amor, una vez hayas pasado el período del duelo, trabaja en reconocer tus propias emociones, y trata de encontrar a la gran persona que eres. No permitas más que el pasado hipoteque tu presente ni tu futuro.
Por favor, empieza a creer en ti, a sacar esos ecos de tu cabeza con las palabras que tu madre te ha repetido toda tu vida, no son verdad. Permite que la verdad, tu verdad sea lo único que te acompañe de ahora en adelante.

Las victimas de madres narcisistas tenemos problemas de confianza

Las personas que hemos crecido en el seno de una familia disfuncional con una madre o un padre narcisista para el que nunca hemos sido lo suficientemente buenos, de adultos tenemos problemas de confianza con las personas.

Cuando has vivido en una familia disfuncional con al menos uno de los progenitores con trastorno narcisista, conoces el gran dolor de no ser el niño o la niña que querían.

Te ha llevado muchos años saber que no importa lo que hagas nunca vas a cumplir sus estándares de buen hijo o hija.
Nada que hayas hecho ha servido para ganarte su amor y apreciación. Siempre has fallado, pero no por tus defectos , si no por los de ellos.
Ser víctima de una persona narcisista desde que naces, deteriora toda tu vida. Aprendes a no marcarte expectativas con las personas, porque no las cumplirán.
Si quienes más te debieran de haber querido han sido capaz de utilizarte como a un objeto solo para sus intereses y nunca te han mostrado la unión que parece natural de padres-hijos, como las demás personas van a ser de fiar.

Así que salimos al mundo real como personas heridas a las que se nos complica muchas veces confiar en los demás y ello nos convierte en personas herméticas y distantes no pudiendo disfrutar de las personas y la vida como deberíamos.

Circulamos por la vida con un gran problema de confianza y tendemos a ser tremendamente independientes porque te sientes estúpida si confías en los demás.
Somos quisquillosos con las personas, y terminamos poniéndonos una coraza, lo que hace que no dejemos que nadie se acerque a nosotros. Estar tan a la defensiva nos aísla. Pero muchas veces preferimos eso a arriesgarnos a que nos hagan daño, no queremos que nadie más nos traicione.

Si has sufrido una infancia dura no te cierres a la vida, mereces vivir. No todas las personas van a hacerte daño. Tienes que aprender a distinguir a las personas de verdad de las que te van a cosificar.
Recuerda que hay gente que te va a ayudar a crecer como persona y a sacar lo mejor de ti, y son las personas que mereces en tu vida.

Una de cada cuatro mujeres, víctima de la violencia psicológica por parte de su pareja

Una de cada cuatro mujeres ha sufrido violencia psicológica  por parte de su pareja o ex pareja masculina a largo de su vida. En España esto supone que aproximadamente cinco millones de  mujeres han padecido abuso psicológico. Estos datos han sido obtenidos de la macroencuesta encargada al Centro de Investigaciones Sociológicas por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.(link a la misma aquí).

¿Y en qué consiste este abuso que no deja huellas físicas pero si terrible secuelas en las víctimas?

El abuso psicológico normalmente pasa desapercibido por la sociedad, e incluso en muchos casos por la misma víctima ya que es un abuso sútil. Quien abusa, acusa a la víctima de ser ella la culpable, y entre episodios de abuso se muestra amoroso, lo cual hace que a la víctima se le dificulte reconocer el maltrato.

Algunas formas que toma este abuso son las siguientes:

  • que te prohíban ver amistades o incluso mantener contacto con tu familia (aislada eres más fácil de controlar)
  • tratar de saber en todo momento dónde te encuentras
  • restringir tu manera de vestir
  • acusarte de infidelidad o enfadarse mucho si te ve hablando con otro hombre
  • meterse en tu intimidad: mirarte el móvil, cajones, bolso,…
  • te patronizan: te hablan como si fueras una niña, quitándote tu valor
  • hace chistes sobre ti.
  • desprecia tus intereses
  • te controla economicamente
  • trivializa: si le dices que te sientes herida por sus comportamientos te acusa de ser una exagerada, estar hormonal,…
  • te acusa de sus problemas
  • muestra indiferencia cuando te sientes dolida
  • busca poner a los demás en tu contra

Ecoísmo:trastorno que puede surgir como resultado del abuso continuado por parte de una persona narcisista

  El ecoísmo es un trastorno que puede surgir como resultado del abuso continuado por parte de una persona narcisista.

El psicólogo Craig Malkin, con su obra “Rethinking Narcissism” dió a conocer este rasgo de la personalidad. Sin embargo, el término ecoísmo no se acuñó hasta 2005, al aparecer en un artículo del psicoanalista Dean Davis.

El ecoísmo suele darse en personas que mantienen una relación tóxica con individuos narcisistas, ya sean sus parejas, progenitores o hermanos. Altamente sensibles, compasivas y emocionalmente inteligentes, las personas ecoístas tratan de complacer hasta el extremo.

El concepto de ecoísmo tiene su origen en el mito griego de Narciso y Eco.

Todos conocemos el mito de Narciso que se enamora de su imagen. En esta historia Eco, una ninfa que no podía hablar y solo repetir las últimas palabras que oía, se enamoró de Narciso. Y claro solo podía repetir lo que él decía.
Como en la historia de Narciso, las personas ecoístas se ven sumidos en este tipo de relaciones con amigos y parejas narcisistas y tienen dificultades para expresar su propia voz. Acaban acostumbrándose a hacerse eco de las necesidades y los sentimientos de esas personas narcisistas”.

Las personas con trastorno de personalidad narcisista (TPN) son explotadoras, se creen legitimadas y carecen de empatía, señala Malkin. “Son tan adictas a sentirse especiales que mentirán, robarán o engañarán con tal de satisfacer sus necesidades, sin importarles que los demás sufran”. Como consecuencia de ello, las personas sensibles y empáticas pueden acabar siendo víctimas de esa explotación emocional durante la infancia y desarrollar un trastorno ecoísta.

Podemos concluir que el ecoísmo es un “comportamiento aprendido que tiene su origen en un miedo infantil que impulsa a complacer a una persona a todas horas; esa conducta se traslada luego a las amistades y relaciones”.

Según Malkin es posible que las mujeres tengan una mayor tendencia a buscar inconscientemente parejas con rasgos narcisistas y a asumir el papel de Eco en otras relaciones.  Así que si crees tener ecoísmo, por favor primero has de saber que eres una persona maravillosa merecedora de mucho amor. Y que lo vas a encontrar, pero primero por favor aprende a ver todo lo que vales, a saber que mereces amor y que no van a quererte por satisfacer a los demás. Que sólo podemos recibir aquello que tenemos. Si te quieres, te querrán a tu yo de verdad sin condiciones. 

Amate, validate, y aprende a ver todo lo que vales, no seas mas el eco de nadie

La madre que castiga sin gritos

El maltrato no siempre tiene forma de golpes, y el maltrato que ocurre dentro de una casa es muy difícil de ver por la sociedad porque los padres narcisistas se encargan demostrar una imagen perfecta ante la sociedad.

Y la víctima poco puede hacer. Creces en una familia de la que dependes para tu superviviencia y muchas veces no eres consciente del abuso porque quien abusa lo hace basándose en la confianza que le tienes y en su situación de poder hacia ti.

Pero hay madres y padres que maltratan a sus hijos sin infringirles un rasguño y dando la imagen de madres abnegadas a los demás.

Este post está dedicado a una gran amiga. A una mujer con el más bello corazón que se puede tener y a la que su madre nunca ha dejado brillar.
De joven siempre había creído que su madre era una maravilla, la envidiaba, la mía era gritona incluso delante de los demás, pero la suya era siempre correcta y atenta.

Pero hoy en nuestra madurez, al llegar al cenit de la vida y ver como sigue atada a su madre si tener una vida propia me mata de dolor.
Y es que no hace falta levantar la voz o pegar para maltratar, cuando una madre te mantiene sin dejar que desarrolles tu personalidad y que vivas con el sentimiento de culpa para no dejarla, eso es maltrato. Un maltrato silencioso, una violencia que no tiene límites y que se alarga y encrudece al envejecer la madre narcisista.

Hay madres que para controlarte emocionalmente acuden al victimismo.

En práctica, descargan su responsabilidad en ti y recurren al chantaje emocional, haciéndose pasar por la víctima de la situación. Se victimizan hasta el punto que terminas sintiéndote mal por tu comportamiento, cuando en realidad no has hecho nada malo.

El sentimiento de CULPA que crean en ti, te mantiene atrapada o atrapado en su tela de araña. La empatía que te caracteriza te hace caer en sus redes y, para no ser la mala o el villano de la película , eres más proclive a ceder a sus demandas. Así te manipula sin que seas consciente de ello.

Frases típicas de este tipo de manipulación emocional son: “con todo lo que he hecho por ti y así es como me pagas” o “me he sacrificado por ti y no lo consideras”.

En muchos casos el ser la víctima es la característica eterna de estas madres tóxicas. Es una manera que tienen de demandar atención. Son madres muchas PSICOSOMÁTICAS.

La Madre Psicosomática Narcisista es aquella que usa las enfermedades, achaques y dolores para manipular a sus hijos y salirse con la suya. Con sus continuos achaques busca que le presten continua atención. Que el mundo gire a su alrededor.

Se trata de un abuso emocional que la madre inflige a sus hijos. A través de sus enfermedades, reales, supuestas o creadas en su mente, lo que busca es el absoluto control de sus hijos.

Si los hijos no responden a las demandas, la madre se hace la víctima poniéndose más enferma todavía, sufriendo una crisis relacionada con la enfermedad o montando en cólera acusándoles de que no se ocupan de ella como debieran. Todas las tretas son pocas para redirigir la atención de los hijos y hacerles sentir culpable.

La madre juega a ser la eterna víctima para controlar a los hijos hasta el extremo de dejarles sin ningún tipo de relación social.

Lo más importante para esta madre psicosomática es que sus hijos estén ahí para cuidarla y ser su prioridad.

Es una manera de controlar hasta el extremo a una persona, de dejarla sin ningún tipo de relación social, aislada del mundo. Sus achaques impiden que sus hijos le dejen. Los mantiene atados a ella. Y si ve que intentan emprender vuelo, recae y vuelve a enfermar. Hace sentir culpable a sus hijos, para que nunca se les ocurra dejarla sola.

¿Crees que tu madre es psicosomática?,¿ tu madre se ha hecho la víctima toda tu vida para mantenerte pegada a ella?. Si es así, intenta recordar cuantas veces se ha inventado enfermedades o ha exagerado al sentirse mal no dejando que te alejaras de ella.

Se que es difícil aceptar que esto es maltrato ya que tendemos a relacionar maltrato solo con violencia física, además es lo único que has vivido. pero todas las personas tenemos derecho a tener nuestra vida y no le debemos la vida a nuestras madres.
Los hijos no nos pertenecen, nuestra labor es ayudarles a sacar a alas para que puedan volar y descubrir quienes son y su sentido en esta vida.

El duelo. Después de una relación narcisista

El duelo en una relación narcisista es el proceso de adaptación emocional que sigue a la pérdida de lo que anhelaste y no tuviste.. Reconocer que has sufrido abuso por parte de alguien que te debiera haber querido como son tus padres o tu pareja, es muy doloroso. Hacer consciente situaciones, y maltratos es devastador. En un principio no quieres ni creer que te han abusado, no eso no me ha pasado. Mis padres me han comprado de todo, o mi pareja es un buen padre o madre. Es normal la negación de lo vivido es parte del proceso de aceptación de lo vivido, forma parte del proceso del duelo.

Ante todo has de saber que nada de lo vivido ha sido culpa tuya, ni que abusaran de ti no que te quedaras en la relación. El abuso modifica hasta nuestro cerebro, y se da porque confías en la persona abusadora y ella se aprovecha del poder que ejerce sobre ti. Permítete expresar tu dolor por lo vivido.

Frida Khalo dijo “Amurallar el propio sufrimiento, es arriesgarte a que te devore desde el interior”.

Así que por favor saca ese sufrimiento que has estado guardando y que tanto te quema por dentro. Ya es hora que dejes de culparte por todo en esta vida, y atribuyas la culpa a quien verdaderamente corresponde y encontrar la paz para poder encontrar a la gran persona que eres. El período del duelo es para soltar todo ese dolor que llevas dentro.

Vamos a ver las ETAPAS por las que vas pasar durante este tiempo del duelo. Desde ahora te digo que las etapas son para que las reconozcas pero que vas a pasar de una a otra y volver de nuevo la primera. Es normal. Hasta que el dolor salga, pasarás de un estado a otro hasta que puedas aceptarlo.

La primera etapa es la NEGACIÓN

Te has pasado toda la vida negando lo que te hacía tu madre. Intentando aparentar que tu pareja era perfecta y tenías una vida normal. Así que es normal que después de percatarte que te han abusado te niegues a ti misma o a ti mismo lo que te ha hecho tu madre o tu pareja. Es normal . Que quieras seguir creyendo que tú eres la o el culpable. Es también normal creer que has merecido cada humillación de la persona abusadora en tu vida . Y también es normal tratar de justificarla. Tu madre no ha sido tan mala. Al fin y al cabo te ha pagado los estudios, te ha alimentado…. y tu pareja es un buen padre de familia, o es una mujer entregada a sus hijos incluso ha renunciado a su carrera profesional por ellos.

Cuando confirmas que tu madre o pareja es tóxica y no eres tú el que tiene un problema, sientes un gran alivio. Pero a su vez no te lo quieres creer. Intentas justificar sus actos contra ti.

Quieres rescatar cualquier migaja de amor que te haya dado. Intentas convencerte de que tú has tenido parte de culpa (es normal las personas narcisistas se encargan de que aprendas a sentirte culpable casi hasta de respirar). No siempre has sido un buen hijo, te has merecido muchos de los castigos., o tú también tienes tu genio y a veces provocas que tu pareja se enfade.

Para poder subsistir te has pasado la vida negando lo que la persona narcisista te ha hecho. Nunca lo has admitido delante de terceros, hubiera sido demasiado doloroso mostrar la verdad de tu familia.

Pero también te has negado a ti misma o a ti mismo que tu madre o tu pareja te estuvieran maltratando, te hubiera roto en pedazos. El dolor de admitir la realidad, hubiera sido desgarrador.

La persona narcisista en tu vida te ha enseñado a ignorar tus sentimientos negativos y a que cumplieras con sus expectativas. La negación a los abusos te ha mantenido unida o unido a ella.

En el momento que puedas admitir lo vivido, no ocultar más el abuso y puedas hablar abiertamente sobre ello, entonces estarás muy cerca de encontrar a tu yo de verdad.

Sincerarte contigo mismo, es doloroso, y hacerlo con los demás puede todavía resultarte vergonzoso. Pero tienes que hacerlo para avanzar y librarte de ese dolor que siempre llevas dentro de ti aunque lleves tiempo lejos de la persona narcisista.

Asimilar y aceptar que tu madre o tu pareja, o ambos, han abusado de ti y lo han hecho de manera consciente no es fácil. Duele. Negarlo es una forma de protegerte, de no afrontar el dolor. Y es normal que niegues lo ocurrido, ¿quién quiere padecer dolor?. Necesitas tiempo para aceptar lo vivido. Date tiempo, cuando te enfrentes a tus sentimientos, dejarás la negación a un lado.

Para ayudarte en el camino de la aceptación, escribe sobre lo que la persona narcisista te ha hecho, y sobre todo anota tus secuelas. para ello te dejo el link al síndrome de la víctima narcisista para que te ayude a reconocerlas. Es hora de huir de la negación. Es hora de culpar a quien realmente es culpable y asumir tus heridas para poder sanarlas.

Al aceptar el abuso vivido y tus heridas y respuestas a ellas , Al enfrentarte a una reflexión sincera sobre tus patrones vitales, acabarás encontrándote a ti misma o a ti mismo , descubriendo tu verdadero ser.

 IRA

Vamos a seguir viendo las siguientes etapas que vas a pasar después de dejar a la persona narcisista hasta que puedas llegar a la aceptación de lo vivido. La ira es otra etapa normal en el duelo. Cuando ves lo que ha ocurrido toda tu vida, y eres capaz de describir cada herida que tienes y cómo y porqué han surgido, sientes rabia, ira, hacia tu madre, hacia tu pareja, familia, amigos,…. pero también hacia ti.

Sientes ira hacia tu madre o tu pareja porque no te cabe en la cabeza por que quien te debiera haber querido ha abusado de ti. no entiendes porque tu madre o tu pareja han sido tan cobardes de no afrontar sus propias miserias y han preferido ocultarlas destrozándote a ti.

Sientes ira porque no has sido capaz de parar sus abusos, de haber salido corriendo antes. Sientes ira hacia ti porque crees que has desperdiciado tu vida quedándote tanto tiempo junto a tu madre o esa pareja que no te ha tratado como debiera. Estás enfadada o enfadado por haber desarrollado unos modelos de conducta aprendidos para protegerte del dolor que te producían los abusos, y se han quedado ahí como parte de tu vida. Has normalizado comportamientos que te cuesta reconocer hasta después que te has hecho daño o tú has causado dolor. Sientes ira hacia ti, por no saber cómo parar todo ese dolor que sientes.

Sientes ira por la frustración que sientes de no haber sido capaz de detener el abuso y lo que te ha causado

Es normal sentir ira, sentirse furioso cuando comprendes que tus necesidades emocionales no han sido satisfechas y por ello tu vida ha sido afectada de manera adversa y grave.

La ira aparece ante la frustración de sentirte atascado en una situación de dolor de la que crees no poder escapar. Deja que salga todas esa ira acumulada durante tanto tiempo. Llora si has de hacerlo.

Tienes derecho, no hay nadie que ahora te impida expresar tus verdaderos sentimientos. Tu madre o tu pareja ya no va a impedir más que sientas. Ahora date tú el derecho a sentir y que esa ira salga de ti. Ya trabajas más adelante en aprender a tener buenos sentimientos. Primero deja salir todo tu dolor.

Otra etapa del periodo del duelo es la depresión. Depresión

Sientes un gran agujero en tu interior, estás triste por ver quién es tu madre o tu pareja en realidad. Siempre has esperado que quien tú amabas cambiara, o que todo fuera fruto de tu imaginación. Pero ahora sabes que ese momento no va a llegar, y el abismo en el que estás parece interminable.

Tienes momentos en los que te enfadas y no sabes como descargar tu ira. Otros no quieres creer que sea verdad, que tu madre o pareja te hayan causado tanto dolor de manera consciente.

Recuerda que en un principio te he comentado que vas a pasar de una a otra etapa del duelo. Hasta que llegues a la última etapa, la aceptación, un día sentirás ira, y el otro estarás muy triste, sin ganas de hacer nada. Al siguiente no te lo querrás creer. Es muy normal que pases de una etapa a otra. Es el proceso de tomar consciencia, de aceptar lo que te ha ocurrido, no es fácil, es muy doloroso.

Ser consciente de lo vivido hace que Sientas que no puedes reaccionar, que estás bloqueado. Es normal. El dolor hace eso. Pero déjalo salir, no lo reprimas más. Te sientes triste. Te preguntas por qué te ha pasado a ti, no te lo merecías. El verte aislado y darte cuenta de todo lo que no has hecho en la vida por esa persona abusadora te pone triste.

Tranquilo, no tienes por qué tener una depresión clínica. Lo más normal es que sea una tristeza profunda, un llorar de tu alma. Déjala que llore, que salgan sus sentimientos de dolor. Para que el amor entre, para que te quieras, primero debes eliminar todo el dolor que sientes. Has de pasar por las etapas del duelo para poder entrar en la más importante : la de tu sanación y autoencuentro.

La última etapa en el período del duelo es la aceptación. Aceptación

No te preocupes por cuánto tiempo te lleva aceptar lo que te ha hecho tu madre o tu pareja. No hay normas para ello. Cada persona es diferente, no te pongas tiempos. Es doloroso reconocer que tu madre o/y tu pareja te han hecho que te sientas insignificante para cubrir sus necesidades, y que las tuyas en ningún momento le hayan importado. Es normal que no quieras sentir dolor y haya días que vivas en negación. A nadie le gusta sentir dolor. Pero sin reconocer ese dolor no hay cura. Cuando aceptes lo que te hizo tu madre y o tu pareja y no te culpes más, siendo capaz de culpabilizar a quien debe ser culpado, y puedas ver tus heridas, entonces podrás comenzar el período de sanación.

Debes también aceptar que la persona narcisista no va a cambiar. Es duro. A pesar de todo es tu madre o el padre o la madre de tus hijos. Ella te dio la vida, pero también te la ha estrangulado muchas veces. Se trata de ellos o tú. Como no van a cambiar, debes hacerlo tú.

Le has dado muchas oportunidades en tu vida para que cambie. Has llorado mucho, creyendo que había cambiado tras la muestra de un buen gesto hacia ti. Sin embargo, nunca lo ha hecho. Ahora sabes, que una persona tóxica solo se muestra “buena” para conseguir algo de ti. O porque te ve tan mal que necesita alzarte, para cuando le venga bien pisotearte. El eterno juego del yo-yo, del vínculo traumático.

No te mantengas ocupado para no afrontar la realidad. Tómate un tiempo a solas, para sentir. Saca el dolor, que sabes te ha enfermado. Necesitas sacar el dolor para dejar entrar al amor. No niegues tus sentimientos, no los escondas. Date tiempo y espacio para llorar. No finjas más.

Cuando consigas aceptar que tu madre o tu pareja han abusado conscientemente de ti, que no van a cambiar, tus heridas y tus respuestas a ellas cambiarán. Serás un héroe, una superviviente que se ha atrevido a salir del círculo del abuso. Pero sobre todo un guerrero o una guerrera valiente por parar esa violencia que pasa generación tras generación. ¿No te parece maravilloso poder parar ese círculo? ¡Puedes!! Está en tus manos.

Al enfrentarte a una reflexión sincera sobre tus patrones vitales, acabarás encontrándote a ti mismo, descubriendo tu verdadero ser.

Las voces de la persona narcisista en tu cabeza

Los abusos de una persona narcisista nos dejan huellas y heridas difíciles de borrar. Aun después de llevar tiempo lejos de esa persona abusadora en tu vida, bien sea tu madre o tu pareja, sigues arrastrando la lacra del abuso.
Está probado por neurocientíficos que el abuso sufrido modifica hasta la estructura del cerebro así como no sentir que la vida te cuesta.

Al conjunto de heridas y comportamientos adaptativos que deja el abuso narcisista se le denomina síndrome de la víctima narcisista, y una de esas secuelas es la crítica interna .

Cuántas veces al día te pescas hablándote a ti misma/o o escuchando una voz dentro de ti que te dice lo poco que vales.

Tranquila, o tranquilo no eres el único al que le pasa esto, no pienses que estás mal de la cabeza por ello por ello por favor.

Crítica interna

Esa crítica es en realidad la voz de tu abusadora que está tan internalizada que se ha vuelto propia. Esta autocrítica hace que seas exigente, cruel contigo mismo y a veces con los demás.

Tu diálogo interno, no sólo te provoca más ansiedad, sino que tiende a generar sentimientos de culpa. Por lo que hiciste, por lo que no, por qué no estuviste a la altura de las circunstancias, por qué no te diste cuenta de todo antes, por… toda una serie de motivos poco realistas, bastante irracionales, de autoexigencia.
También son frecuentes los sentimientos de indefensión e impotencia. El pensamiento también produce mucha ira, sentimientos de hostilidad, de rabia, e imágenes de agresión contra la persona que te ha generado el daño.
A todas esas voces, yo les llamo nuestros fantasmas . Esas voces que nos persiguen aún lejos de la persona narcisista y que tenemos que aprender a callar.

Con todo ello, los flashbacks y los diálogos internos, se produce un estado emocional en el que predominan la ansiedad, la culpa, la ira, la rabia, la hostilidad, a veces la vergüenza, y con mucha frecuencia la tristeza e incluso la depresión.
Este estado emocional produce un fuerte malestar psicológico, alta activación fisiológica y problemas de conducta a la hora de adaptarse a las distintas facetas de la vida cotidiana.

Aunque te separes de la persona narcisista, los fantasmas ( tu diálogo interno e imágenes) conviven contigo. Esa voz interna no se calla poniendo distancia, ni con el paso del tiempo. Se espacia, pero cuando menos te lo esperas vuelve para hacerte sentir mal.Por eso es importante ya no solo el alejarte físicamente de la toxicidad, sino trabajar para enfrentar estas secuelas para separarte emocionalmente de la persona narcisista.

Has de saber que lo que la persona abusadora decía de ti no ha de definirte. Lo que soltaba por su boca, no eres tu sino un reflejo de las cosas en ella que no le gustan. Por favor, deja la culpa a un lado y descubre quién eres de verdad, acalla a esos fantasmas para que las únicas voces que escuches sean las de tu corazón, las que sientes y son verdad.

La mujer narcisista como pareja

Las mujeres narcisistas son tan peligrosas y abusadoras como los hombres narcisistas, pero parecen estar “protegidas” a través de estereotipos de la sociedad como “mujer dulce”, una “madre que cría” y “la abuelita”.
Nadie piensa que la dulce viejita puede ser vengativa, amenazadora y despiadada. La sociedad tampoco espera que las madres sean egocéntricas y que estén dispuestas a abandonar o abusar de sus propios hijos.
Pero haberlas hay, que abusan de sus maridos o novios.

Aunque parezca que solo se habla de parejas narcisistas del género masculino, las mujeres como parejas narcisistas existen.

Pero estas mujeres narcisistas existen, aunque según estudios como el de La Universidad de Búffalo que condensó 31 años de investigación sobre narcisismo en el que se involucró a más de 475,000 participantes, se concluyó que aun teniendo en cuenta las diferencias de edad y antecedentes, los hombres tienen más probabilidades de ser narcisistas que las mujeres. 

Vamos a centrarnos en el tipo de mujer narcisista que te ha hecho daño, viendo sus principales características para que puedas identificarlas en tu ex y para que te sirvan de protección ante una próxima relación. 

La mujer con trastorno narcisista como todas las personas narcisistas, hace las cosas solo porque cree que va obtener un beneficio.

Pero las grandes diferencias entre un hombre y una mujer narcisista son que las mujeres están excesivamente preocupadas por su estatus social, que utilizan el sexo para conseguir sus objetivos y que su manera de manipular es mucho más sutil que la de un hombre narcisista. 

La mujer narcisista cumple con los rasgos que se describen en el DSM-5 que has visto en el punto del trastorno narcisista de la personalidad, pero además tienen unas características muy concretas: 

  • Disfruta del dolor que produce en los demás.
  • No tiene una personalidad concreta, se adapta a la de su pareja para ‘gustar y atrapar”. Es un camaleón.
  • Compite con otras mujeres y está celosa de ellas.
  • Es materialista. El estatus y su apariencia son su gran preocupación.
  • Cree que las demás personas le tienen envidia.
  • Te culpa de sus problemas.
  • Es una persona inestable que pasa con facilidad de la alegría a la rabia.
  • No se disculpa, ya que cree tener siempre razón.
  • Es excesivamente sensible a las críticas.
  • Te castiga cuando cree que te has comportado mal con ella. Su modo más habitual de castigarte es dejarte  sin sexo.
  • Le encanta mostrarse en las redes sociales, siempre por supuesto posando y con buena cara.
  • Es muy controladora: te mira el teléfono, tu cartera,…. Se cree con derecho a ello.
  • Vive maquinando y manipulando.
  • Cree y dice que el problema lo tienes tú, no ella. 

La relación con una mujer narcisista no es un camino fácil. Empieza pareciendo la mujer ideal y termina convirtiéndose en la niña del exorcista. Puedes experimentar su amor y su odio en el mismo día. 

Si has convivido con una mujer que te ha destrozado, por favor no dudes de tu valía, atrévete a decirlo, también tienes derecho a ser víctima. Y no olvides nunca que que una mujer asi te haya anulado como hombre no significa que no puedas recuperar tu identidad y ser tu, puedes y debes para ser feliz

¿Te ha tocado ser el chivo expiatorio o el paciente designado?

¿Te ha tocado ser el chivo expiatorio o el paciente designado?

Se llama chivo expiatorio a la persona o grupo de ellas a quienes se quiere hacer culpables de algo con independencia de su inocencia, Esto es un chivo expiatorio es esa persona acusada injustamente para impedir que se conozca a los verdaderos culpables.
Te sonará esto si siempre has sido la persona que en tu familia ha cargado siempre con las culpas.

Dentro de una familia disfuncional la madre tóxica o el padre, triangulan a los hermanos, esto es los dividen y enfrentan para poder estar siempre en control de todos.

La madre tóxica se encarga de crear celos entre los hermanos, a través del trato injusto a uno de ellos (el chivo expiatorio, el hijo odiado o oveja negra de la familia) y de premiar arbitrariamente al otro, (el hijo dorado).

El termino chivo expiatorio viene un pasaje de la Biblia, concretamente en Levítico 16, en el Antiguo Testamento. En este se habla del ritual que se realizaba en el Día de la expiación, fecha muy señalada en el calendario hebreo.

Los israelitas purificaban en esa fecha su santuario. En el rito participaban dos machos cabríos o chivos: uno era sacrificado por el sacerdote para expiar los pecados de su pueblo, el otro cargaba con las culpas de los judíos y era enviado al desierto. Este último, como podrás imaginar, es al que se llamaba «chivo expiatorio» y es el que ha dado lugar a la expresión.

Esta expresión que viene el ritual de sacrificar a un chivo inocente para expiar los pecados de otros,  es lo que ocurre en las familias narcisistas. Estas familias necesitan convertir al menos a uno de sus hijos en algo despreciable. El elegido o elegida será  el depositario de sus frustraciones y el que liberará al resto de la familia de su malestar. Digamos es el basurero de la familia, al que arrojan toda su ira y frustraciones.

La situación se torna aún más grave cuando los padres buscan aliados en  los hermanos,con el fin de reconfirmar el papel del paciente identificado o chivo expiatorio y así evitar tener que confrontar su parte de responsabilidad en el problema

¿Cómo es elegido el chivo expiatorio?

Generalmente el miembro elegido como chivo expiatorio es un hijo o hija sensible, empático, y con un gran sentido de honestidad y justicia ya que se niega a callarse y seguir perpetrando las incoherencias de su familia. En algunos casos la razón por la que la madre o el padre se ensaña especialmente con él o ella es porque ese hijo en particular le recuerda a aspectos de sí mismo que no le gustan.  Normalmente se escoge un chivo expiatorio al hijo o hija que le incomoda más.

Al chivo expiatorio se le hace cargar con la la culpabilidad, vergüenza, ira y rechazo de la familia. El o la chivo expiatorio soportará la disfunción de la familia de una forma que le permita a los demás seguir viéndose bien, a pesar de la toxicidad de la familia. Digamos es la persona en la familia que recibe todas las frustraciones, todas las proyecciones de sus miembros para poder seguir siendo disfuncionales con tranquilidad.

El chivo nunca es lo suficientemente bueno y  soporta traiciones encubiertas del resto de la familia.

Al chivo expiatorio, los profesionales también lo denominan el paciente identificado y al crecer  presenta una inseguridad crónica en sus relaciones debido a la sensación de traición que ha experimentado en su familia. Además tiene problemas para manejar sus emociones  ya que nunca le han dejado conectar con ellas.

Si te ha tocado el papel del chivo expiatorio en una familia decirte que no tienes porque cargar más con las culpas y frustraciones de los demás. Puedes romper con el papel que te asignaron y encontrar tu propia identidad. ¡Puedes ! Primero reconociendo lo vivido y viendo las heridas que ese abuso te ha dejado para poder encaminarte a una reconstrucción cognitiva que te permita conectar con tus verdaderos pensamientos.

No olvides que ahora frente al espejo tienes a una creación de tu familia, pero ese o esa no no eres tú. Permítete descubrir a la gran persona que llevas dentro.

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¿Es tu madretóxica?

 

Contesta a estas preguntas para saberlo.

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