Es tan difícil ver que somos maltratadas por nuestras madres, que cuando lo hacemos nuestras heridas emocionales están casi grabadas en nuestro ADN.

Es normal no darse cuenta. Primero porque has tenido que crecer con ella y no has podido conocer otra cosa, y sobre todo porque  te ha adiestrado muy bien para que sientas adoración por ella y la obedezcas. Además te ha enseñado a sentirte culpable si no lo haces.

No te has dado cuenta porque no te ha pegado y siempre te ha dado de todo y te ha ayudado. ¿Pero lo ha hecho con condiciones?

Déjame decirte que el amor se da gratis, sin pedir ni esperar nada a cambio. Venga de quien venga el amor si es real es incondicional. Si tu madre es de las que te ha dicho te ayudo si tu haces “X” cosa, o te pones “X” cosa, tu madre ha abusado de ti, te ha manipulado.

Si durante tu vida tu madre no te ha mostrado todo lo que vales, no te ha alabado, y te ha hecho sentir que nunca eres lo suficientemente buena, te ha manipulado emocionalmente.

Y eso déjame decirte es uno de los peores maltratos que existen. Manipular la mente de un niño para que no crea en si mismo es el peor maltrato que existe porque te deja sin las herramientas emocionales necesarias para el crecimiento. Te rompe.

Un niño no validado es un adulto roto, que no cree en si mismo, que le cuesta encontrar el rumbo en la vida y que es una presa fácil para posibles relaciones toxicas. Por que, porque no sabe poner limites y esta acostumbrado al amor con condiciones y es lo que termina buscando.

Madre victimista

Si tu madre es de las que todo gira alrededor de ella, siempre se queja: “hay es que mi vida ha sido difícil, es que no he tenido suerte con tu padre, es que mi salud es delicada,….”. Déjame decirte que el victimismo lo usa para manipularte. Una madre sana no hace esto.

Si estas actuaciones te resultan familiares tu madre te ha maltratado, no te ha dejado crecer emocionalmente. Si es duro, pero cuanto antes veas la realidad, antes puedes sanar y ser la mujer estupenda que eres. Nunca es tarde para que veas todo lo que vales, para empoderarte.

Por eso debes de curar tus heridas emocionales infantiles, para poder crecer emocionalmente y ser tú realmente y tomar las decisiones adecuadas que te lleven donde quieras ir.

Gracias al Método RAN©, vas a curarte.

No esperes a desplegar tus alas y vuela dejando atrás de una vez por todas ese dolor que te paraliza.