La ira narcisista, es la combinación de necesidades insatisfechas en las primeras etapas del desarrollo, junto con un entorno invalidante y un temperamento altamente sensible. Es una expresión primitiva, emocionalmente inmadura, de necesidades frustradas e invalidación (real o percibida) .

La ira narcisista no es una reacción al estrés del a persona tóxica, sino una reacción al temor subyacente de no satisfacer sus necesidades, no obtener su suplemento narcisista. Un temor tan grande que perdurará incluso después de que la amenaza desaparezca ( como expresa Sam Vaknin en su libro “Narcissism Revisited”).

La persona narcisista, está constantemente atenta a desaires, insultos, críticas o desacuerdos (reales o imaginarios), que experimenta como un rechazo y humillación y le hacen montar en cólera. La persona narcisista justifica sus reacciones de ira ya que cree que le provocan. Su distorsión cognitiva, o percepción errónea de la realidad, le hace ver que los demás le atacan de manera intencional. Su respuesta es una ira descontrolada.

La ira narcisista resulta incoherente para el que la padece

Por eso para la persona que sufre el abuso, su ira le resulta incoherente. Durante la ira, son propensas a gritar, distorsionar hechos y hacer acusaciones infundadas con malicia punitiva y llena de odio. La ira suele ser de corta duración, pero puede causar problemas devastadores para la persona a la que la dirige la abusadora.

Desafortunadamente, cuando los narcisistas se enfurecen, violan los derechos y la confianza de los demás

Confundidos y molestos, el objeto de su amor comienza a alejarse de ellos. Esto los pone aún más furiosos porque toda su identidad requiere atención para poder sobrevivir. La ira los deja sintiéndose más perdidos, culpables y sin valor.

La ira narcisista de tu madre te produce miedo

Su ira te asusta, y ella al ver el miedo en ti hace que se sienta que ha ganado, le hace aún más poderosa y en control de la situación. Su ira cubre sus distorsiones cognitivas, su desarrollo emocional detenido, su pensamiento blanco y negro, su falso yo, su grandiosidad, su necesidad de atención (incluso si es negativa), su necesidad de tener razón y su falta de empatía.

En resumen, la “ira” narcisista de tu madre tóxica, le sirve para defenderse de su mundo hostil, y hace que tu te alejes cada vez más.

No se puede hablar de la ira narcisista sin mencionar la herida narcisista ya que son como dos caras de una moneda

Están intrínsecamente unidas. La ira narcisista es la reacción a la herida narcisista cada vez que se percibe una amenaza a la autoestima de un narcisista.

La ira puede desencadenarse a partir de varias fuentes, pero el narcisista es especialmente hipersensible a cualquier sensación percibida de traición o abandono, lo que garantiza la apertura de viejas heridas parentales de la infancia (es decir, experiencias infantiles de pérdida de la autoestima, orgullo o vergüenza).

La pérdida del suministro narcisista experimentado en la infancia se convierte en un miedo patológico y generalizado en el narcisista adulto, un temor que los hace hipervigilantes ante cualquier daño narcisista posterior. Como consecuencia, las personas con trastorno narcisista de la personalidad, están siempre en un estado de vigilancia contra el ataque, buscando constantemente cualquier forma de desprecio hacia ellos (real o imaginaria), y si detectan “ser atacados”, sacan su ira narcisista. 

Con un ego tan frágil como resultado de una herida narcisista, el narcisista es fácilmente herido y humillado. Incluso los comentarios o actos más inocentes los puede malinterpretar como un intento de menosprecio a su persona.

Además de tener un ego frágil, también sufren de un ego inflado. Se perciben a sí mismos como una especie de genio superior que les da derecho a un tratamiento especial donde sea que vayan. También tienen una profunda convicción de que la mayoría de las personas son inferiores a ellos, que están celosas o les tienen envidia. Perciben que estas personas inferiores están decididas a “derribarlos”, por lo que deben estar alertas en todo momento para protegerse de tal ataque.

Su necesidad de venganza es primordial, porque cada herida narcisista los llena de vergüenza y autodesprecio. En un intento de reconstruir su falso yo y la autoestima, recurren a su ira para restaurar su sensación de seguridad y poder. La ira de los narcisistas se compone de dos componentes; la primera capa es rabia hacia la otra persona, mientras que la segunda capa es rabia hacia sí mismos.

La herida narcisista de tu madre

Si esto que has leído lo traspasas a tu madre quizá puedas entender sus reacciones. Ella siente su ego y autoestima atacada, y de manera inconsciente para proteger su falso ego de grandeza desata su ira.

Sus fantasmas de la infancia vuelven a ella de manera inconsciente como nos explica Sigmund Freud en “Más allá del principio del placer”. En esta obra Freud señala la repetición en la transferencia analítica del trauma infantil temprano. Nos dice en su obra que de adultos, reproducimos las situaciones dolorosas que ocasionaron nuestras heridas narcisistas.

Estas situaciones dolorosas o heridas desatan la ira de tu madre por la vergüenza que le produce su verdadero yo, y por el miedo que descubran su falso ser.

Comprender este proceso te a va servir para entender tu propia herida narcisista.

Porque no olvides que tu también te has protegido de la baja autoestima que han creado los abusos de tu madre, con la mismas herramientas que ha usado ella para cubrir sus propias heridas o miserias.

No olvides que tus heridas y rasgos tóxicos los puedes superar y dejar atrás para siempre y cuando los reconoces, entiendes que eres adicta a ellos. Sabiendo que siempre puedes modificar la adicción de la química de tus emociones aplicando el Método RAN©.