La invalidación emocional, es una de las formas de abuso psicológico más dañinas que existe, y deja huellas muy difíciles de borrar en la edad adulta.

Un niño, que es invalidado repetidamente se convierte en un niño confundido.

Cuando eres invalidado de pequeño, y repetidamente te dicen que no vales nada, al ser mayor es lo que crees y es muy dificil revertir este sentimiento grabado en nuestro ser.

El niño invalidado, despreciado, humillado, insultado,….pierde confianza en sus propios sentimientos. Pierde uso de su cerebro emocional – y el cerebro emocional es una de las herramientas básicas para la supervivencia.

Para adaptarse a este ambiente insano, la relación entre sus pensamientos y sus sentimientos se malogra. Sus respuestas emocionales, su manejo y  emocional probablemente serán dañados gravemente, y quizás permanentemente. Las respuestas emocionales que funcionaron para ayudarle cuando era niño pueden funcionar contra él mismo cuando es un adulto. Por ejemplo, una niña que no recibía comprensión en la familia puede aprender a irse a su cuarto para llorar sola. Esto es su manera de sobrevivir. Pero cuando ella es una adulta y tiene problemas con su pareja es mejor conversar con él en vez de salir y llorar sola.

Las madres tóxicas , invalidan a sus hijos constantemente.

Si quieres ver formas que usan para invalidar a sus descendientes lee este link.

Cuando eres invalidado de pequeño, y repetidamente te dicen que no vales nada, al ser mayor es lo que crees y es muy dificil revertir este sentimiento grabado en nuestro ser.

Aunque tomes distancia con tu madre tóxica, hagas terapia, cambies hábitos y empieces a quererte y ser realmente tu, el fantasma de la invalidación siempre vuelve a nosotras, las víctimas. Cuando menos lo esperamos, hay algo que dispara en nosotras ese sentirnos pequeñas y nos hunde en el pozo de nuevo.

Por eso, por mucho que vayamos a un psicólogo, nos ayude, la labor es propia e inmensa. Personalmente después de llevar 10 años con contacto cero, se que todavía no estoy curada, porque de vez en cuando hay situaciones con las que yo me siento invalidada.

No es cuestión de que los demás me hagan más pequeña. Yo me hago más pequeña. Yo lo permito, lo se. Y para un psicólogo o tecereos, es fácil decir que nosotras tenemos la capacidad de permitirlo. Pero cuando durante decadas te han hecho creer que no vales para nada, aunque consigamos tener una vida plena, hay momentos en los que perdemos la cabeza, y un comentario, una mirada,… nos pueden parecer despectivos, invalidantes, y eso hace que volvamos al agujero.

Pero también es verdad, que con el tiempo aprendemos a reconocer que nos hemos caído, y volvemos a validarnos a nosotras mismas cada vez más rapido.

Si algo bueno tenemos las víctimas de la madres tóxicas, que nos torturan emocionlmente, es que somos muy fuertes.

 

madre toxica

¿Es tu madretóxica?

 

Contesta a estas preguntas para saberlo.

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