La madre tóxica practica la triangulación, o el separar y tratar de diferente manera a los hermanos. A cada hermano le atribuye un papel. Por un lado está el niño dorado, o favorito y por otro el chivo expiatorio, o malo de la película. Vamos a ver aquí algo mas sobre el hijo dorado.

El niño dorado es el hijo (o hija) favorito de la madre narcisista. Es el niño trofeo, el consentido y mimado.

Todo lo que haga o diga será aplaudido por la madre tóxica y los errores que cometa serán justificados o tal vez escondidos. La madre tóxica tomará a uno o varios de sus hijos como su Niño Dorado, el cual será un reflejo de ella misma.

La madre narcisista necesita a este niño (o niña) dorado para presumir ante los demás. Pero esto no lo hace por el hijo, sino para inflar su propio ego. La madre tóxica no ama al niño dorado, solo lo utiliza para autoalimentar su narcisismo.

El Niño Dorado, es muy pequeño cuando la madre le asigna este papel y confunde este“supuesto amor maternal” con los favores especiales, permisos, los regalos y el trato especial que recibe por parte de su madre tóxica.

El niño dorado, valida a la madre tóxica y la enriquece dándole el suplemento narcisista que ella necesita. Esto lo hace como un mecanismo de defensa y supervivencia para evitar el ciclo de abuso con su  madre tóxica. Si se porta bien, la mama le sigue dando todo y más.

Para la madre tóxica, el Niño Dorado es perfecto, siempre hace las cosas bien, no tiene defectos ni comete errores (es igual que ella). La narcisista premia, mima y defiende al niño dorado, aunque este se comporte mal.

El Niño Dorado aprende, desde pequeño, a exigir un trato especial, a culpar a los demás por sus errores, a manipular y a mentir, sabiendo que no va ser castigado por sus madre tóxica mientras lo obedezca y lo alabe. Esto hace que al crecer imite este comportamiento de supervivencia, y normalmente actue con superioridad y creyendose que tiene derecho a todo.

La madre narcisista, como método de manipulación y control, recompensa al Niño Dorado dándole dinero y posesiones, compensándolo por sus comportamientos erráticos“porque lo necesitan más que sus otros hijos”. La madre narcisista llega incluso a dejar en herencia todo a su Niño Dorado y nada al resto.

El hijo consentido casi siempre parece tomar ventaja de su condición y, muchas veces, contribuirá en mantener el legado de amor distorsionado de la familia. Caprichoso, creerá (porque así lo programaron desde muy temprana edad) que merece lo mejor, que es superior a sus hermanos desfavorecidos. Le enseñarán a no tener empatía por los demás. Linda Martínez-Lewi, en su libro “Freeing yourself from the narcisist in your life” comenta que este niño o niña dorado, se convertirá en narcisista en su adultez.

Contrariamente a todo lo que nosotros, quienes hemos sido desfavorecidas dentro de la familia disfuncional, podamos creer, ser el hijo dorado no es una ventaja ni una bendición. Es el hijo que probablemente nunca podrá escapar de la familia tóxica, con todo lo que eso implica. Al crecer dentro de una burbuja, dónde todo le ha sido permitido, difícilmente encontrará un lugar en el mundo real.

 

madre toxica

¿Es tu madretóxica?

 

Contesta a estas preguntas para saberlo.

You have Successfully Subscribed!