El Narcisismo, fue identificado por primera vez como un trastorno mental por el ensayista y médico británico Havelock Ellis en 1898.

Se caracteriza por una autoimagen inflada y una adicción a la fantasía, por una frialdad y una compostura inusuales que se sacuden solo cuando la confianza narcisista está amenazada, y por la tendencia a dar por sentado o explotar a otros.

El desorden lleva el nombre de la figura mitológica de Narciso, quien se enamoró de su propio reflejo.

Según Sigmund Freud, el narcisismo es una etapa normal en el desarrollo infantil, pero se considera un trastorno cuando ocurre después de la pubertad.

El trastorno de personalidad narcisista viene definido en el DSM-5, manual de diagnóstico de los trastornos mentales, según el cual una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad tiene;

Un patrón general de grandiosidad (en la imaginación o en el comportamiento). Una necesidad de admiración y una falta de  empatía que empiezan al principio de la edad adulta y que se dan en diversos contextos como lo indican cinco (o más) de los siguientes puntos:

  1. Tiene un sentido grandioso de su propia importancia. Lo absorben fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza, o amor ideal
  2. Se considera especial y único: sólo puede ser comprendido por, y sólo debería asociarse con, otras personas especiales o de alto estatus personal o institucional.
  3. Requiere excesiva admiración (es un síntoma que denota una baja autoestima y una gran preocupación por hacer bien el trabajo y por cómo son vistos por los demás).
  4. Tiene un sentido exagerado y no equitativo de sus propios derechos. Piensa que se le debe todo.
  5. Es muy pretencioso, con irrazonables expectativas de un trato especialmente favorable o de una aceptación automática de sus deseos.
  6. En sus relaciones interpersonales es explotador. Se aprovecha de los demás para conseguir sus propios fines (espera que se les dé todo lo que desee, sin importar lo que ello suponga para los demás, y puede asumir que los demás están totalmente interesados en su bienestar).
  7. Carece de empatía y es reacio a reconocer o identificar las necesidades y sentimientos de los demás.
  8. Es frecuentemente envidioso de los demás o cree que los demás le tienen envidia (pueden llegar a devaluar a personas que hayan recibido una felicitación al pensar que ellos son más merecedores de la misma).
  9. Muestra actitudes y comportamientos arrogantes y altivos o prepotentes.

El tipo de personalidad narcisista se mide a través de cuestionarios como el Inventario de Personalidad Narcisista (NPI), la escala más utilizada, que también se puede usar para evaluar el trastorno de personalidad narcisista.

Orígen del trastorno narcisista

Las teorías clínicas del narcisismo, como las de los psicoanalistas austriacos Heinz Kohut y Otto Kernberg, postulan que el narcisismo adulto tiene sus raíces en las experiencias de la primera infancia. Tanto Kohut como Kernberg se centran en  las relaciones parentales tempranas como la génesis del trastorno de personalidad narcisista de un adulto. Ambos ven el narcisismo como un defecto en el desarrollo de un saludable e independiente “Yo”.

Según Kohut, el yo del niño se desarrolla y gana madurez a través de las interacciones con otros (principalmente la madre) que le brindan la oportunidad de obtener aprobación y mejorar, e identificarse con perfectos modelos de conducta. 

Los padres empáticos contribuyen al desarrollo saludable del yo del niño de dos maneras. Primero, proporcionando un reflejo que fomenta un sentido más realista del yo. En segundo lugar, los padres revelan limitaciones en sí mismos que llevan al niño a internalizar o asumir una imagen idealizada que es realista y posible de lograr.

Los problemas se presentan cuando los padres no son empáticos y no proporcionas la aprobación y los modelos de rol apropiados. Según Kohut, el narcisismo es, en efecto, una detención del desarrollo: una parada en el desarrollo del niño en lo que era una etapa normal y necesaria. El resultado de una crianza con padres no empáticos es que el yo del niño sigue siendo grandioso y poco realista. Al mismo tiempo, el niño continúa idealizando a otros para mantener su autoestima a través de la asociación.

En contraste, la teoría de Kernberg sostiene que el narcisismo es una defensa. Es el resultado de la reacción del niño ante la frialdad y la falta de empatía por parte de los padres, quizás debido a su propio narcisismo. Según Kernberg, el niño se vuelve emocionalmente hambriento y responde con rabia a la negligencia de los padres. Desde este punto de vista, la defensa narcisista refleja el intento del niño por refugiarse en algún aspecto del yo que evoca admiración en los demás, una defensa que en última instancia da como resultado un sentido de sí mismo grandioso e inflado. Los narcisistas, en opinión de Kernberg, son grandiosos por fuera pero vulnerables y cuestionan su autoestima por dentro.

Las teorías de Kernberg y Kohut caracterizan a los narcisistas como individuos con una historia infantil de relaciones sociales insatisfactorias que, como adultos, poseen una visión grandiosa del yo que fomenta una dependencia conflictiva de los demás.

 

Podemos concluir, que la persona narcisista no nace, sino que se hace en un entorno familiar donde un niño no es validado.

Tanto sea una detención del desarrollo del niño o un mecanismo de defensa, es un trastorno que se desarrolla en el seno de una familia disfuncional, no se nace con ello,

Pero por favor, que una persona haya sufrido en la infancia no debe servir de justificación para que abuse a otros seres, incluso a sus propios hijos. Todas las persona tenemos dos camino en esta vida, el fácil , el de seguir en nuestra zona de confort donde decidimos seguir como estamos y no cambiar, o el de afrontar nuestras heridas.

Algunas decidios tomar el camino difícil de ser los rebeldes dentro de esas familias, ya que queremos recuperar la identidad que nunca pudimos desarrollar y vivir de una forma plena sin sentirnos dolidos por una infancia vacía. Se puede, con tu propio trabajo personal encontrar tu verdadero YO y no sentirte nunca más pequeño ante la vida. 

 

 

madre toxica

¿Es tu madretóxica?

 

Contesta a estas preguntas para saberlo.

You have Successfully Subscribed!

Hazte con uno de lo 10 E-book que regalo:

"Cómo Sanar después de una Relación Tóxica, Más allá del Contacto Cero"

En breve recibirás información para entrar en el Sorteo de 10 Ebooks.