Dentro de una familia disfuncional donde tu madre era tóxica te ha tocado el papel de la mala, de hija rebelde: eres el chivo expiatorio. Has sido la grosera, la que ha hecho todo mal, la que ha recibido todas las culpas,… pero la que al final ha podido escapar. Eres la Scapegoat como se nos llama en Ingles, el chivo que escapa. La que rompre con el círculo del abuso, la que se atreve a decir basta ya. Y que por mucho que sufras y te cueste, eres la que consigue liberarse de su madre.

Tu hermano sin embargo, es el niño dorado. El hijo perfecto, al que tu madre aplaude, justifica sus errores, y recibe un trato especial. Tu madre lo ha hecho a su imagen y semejanza.

¿Pero tu crees que estos hijos dorados son felices?

Crees que estos niños que no tienen libertad para hacer lo que quieren, sino que tienen que ser buenos para recibir la aprobación de su mamá, crees que son felices.

Curiosamente, me estan últimamente llegando consultas de los “hijos buenos” y me esta ayudando a entender su perspectiva. Y creo que tú también debieras de saber por lo que pasan y quizá así de alguna manera poder ayudar a tu hermano, que a pesar de que tu madre haya intentado que sea tu enemigo, con su práctica de dividiros, triangulación, al final, es tu hermano.

Ser el hijo dorado no es una ventaja ni una bendición. Es el hijo que probablemente nunca podrá escapar de la familia disfuncional, con todo lo que eso implica. Estar sometido toda la vida a la voluntad de una made tóxica, hace que estos hijos dorados crezcan con sentimiento reprimidos.

Piensa que el control de la madre llega al punto donde no les permite tener relaciones con el sexo opuesto. Si ve que peligra el control que ejerce sobre su hijo, ella se mete en el medio, rompiendo la pareja.

Crees que todo eso no pasa factura en su psique. Todas esas veces que desde pequeño ha reprimido su voluntad, esa rabia esta guardada en su cuerpo. Muchos terminan expulsándola dándose a la bebida, drogas, o incluso soltando la rabia contra sus parejas.

Entender a los demás, en este caso a tu hermano puede que te sirva para ayudarlo.

Se que hay muchos hijos dorados que no tienen escapatoria. Están ya tan miementizados con la madre, que han aprendido a disfrutar controlando a los demás como su progenitora. Pero no es el caso de todos. Siempre podemos intentar ayudar.