Una de las secuelas que sufrimos las hijas de madres tóxicas o con trastorno narcisista de la personalidad es la dependencia emocional. Nuestra madre, con sus abusos nos convierte en co-dependientes emocionalmente.

¿Qué es la dependencia emocional?

La codependencia es depender de alguien externo para llenar tus vacíos afectivos y esto es parchear momentáneamente tus carencias afectivas.

La dependencia emocional tiene su raíz en una familia de origen disfuncional  que no ha cubierto las emociones y necesidades de los hijos. El dependiente emocional no se sintió lo suficientemente querido o atendido emocionalmente dentro del seno familiar.

Los síntomas principales de la dependencia emocional son los siguientes:
  • Baja autoestima
  • Inseguridad
  • Necesidad constante de afecto
  • Necesidad de agradar siempre a los demás
  • Incapacidad para establecer unos limites saludables

¿No os reconoceis en estas características? Creo que podría ponerte ejemplos personales de cada una de ellas.

Nuestras madres desconsiderandonos, habiéndonos dicho mil veces que no valemos, que no merecemos,… nos han dejado sin autestima. No nos queremos, no vemos nuestras buenas cualidades. Pero como vamos a hacerlo, si nuestra madre se ha encargado de repetir hasta la saciedad que no tenemos nada bueno en nosotras.

Inseguridad. Somos incapaces de dar un paso sin necesitar el reconocimiento de otra persona. No confiamos en nuestros instintos o criterios porque siempre nos dijo nuestra madre que la única que tenía criterio era ella. Esto hace que no sepamos si ir por la derecha o la izquierda, y que necesitemos que otra persona nos lo diga. De aquí que aunque nos libremos de nuestra  madre alejandonos de ella, tendamos a buscar relaciones que nos digan por donde ir, manteniendonos en el círculo del abuso.

Necesidad de constante afecto. No superamos que nuestra madre no nos haya querido, abrazado, amado. Y buscamos ese afecto constantemente. Lo malo es que en esta desesperada búsqueda, muchas veces nos equivocamos escogiendo la pareja menos adecuada. La necesidad de amor nos ciega tanto que somos las víctimas ideales de otros hombres con trastorno narcisista de la personalidad.

Necesidad de agradar constantemente a los demás. Desde pequeñas hemos intentado agradar a nuestra madre. Hemos sacado buenas notas, hemos recogido la casa, hemos hecho cosas que no nos correspondían para intentar rascar un gramo de amor y de atención de nuestra madre. Hemos movido el rabito para agradar a nuestra madre que hemos aprendido a comportarnos así. Nos morimos por reconocimiento, ya que no nos lo damos a nosotras mismas.

Incapacidad para establecer límites saludables. Uno de nuestros mayores problemas es que no sabemos decir no por miedo, por querer agradar. Y esto hace que algunas personas se puedan aprovechar de nosotras. El no poder decir que no , hace que entremos en relaciones o situaciones que no nos agradan . La frustracion de o atrevernos a decir no, nos puede devolver al agujero negro del que nos cuesta tanto salir.

Todas estos síntomas  que forman parte del Síndrome de la Víctima Narcisista, los puedes superar.  De hecho debes hacerlo, para dejar de buscar aprobación en los demás y así dejar de tener personas narcisistas alrededor de ti. Debes aprender a validarte por ti misma, a reconocer tu valor. Porque vales y eres muy fuerte. Solo necesites que te muestren como sacarte esas gafas oscuras que te colocó tu madre, te las limpien y veas realmente quien eres.

Para salir de tu dependencia emocional, solo hay un camino: enfrentar las heridas o síntomas (tu baja estima, inseguridad,…), ver porque a pesar de estar distanci.ada de tu madre se repiten (la respuesta esta en la química de tu cuerpo), y llevar a cabo una estructuracion cognitiva que modifique tus emociones. Solo así, serás libre de ellas por fin.

 

 

 

 

 

madre toxica

¿Es tu madretóxica?

 

Contesta a estas preguntas para saberlo.

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