No todos tenemos la suerte de tener una madre amorosa como las que se pintan en las postales de felicitación del día de la madre o en los anuncios de colonias y chocolates de estos días. Por difícil de entender que les parezca a muchos, algunos crecemos con madres tóxicas. Seres narcisistas capaces de hacer daño a sus hijos sólo para llenar su ego. No, no es cosa de madrastas como nos lo quiere hacer ver el cine. Las madres, las que nos dan la via y nos traen a este mundo, también pueden ser malas y quitarnos la vida día a día. Nos estrangulan e invalidan como persona.

Y con la celebración del Día de la Madre, lo que parece que debemos de hacer es honrar y amar a nuestras madres. Pero quien dice que todas las madres son buenas y merecedoras de una celebración por su maternidad.

Este día es el mayor reflejo del Mito de La Madre que tanto dolor nos causa a las víctimas de madres tóxicas.

Hay una tendencia en esta sociedad a suponer que una madre es buena solo por serlo.  Parece que madre es sinónimo de amor. A toda madre se le presupone un instinto maternal. Presuponemos que una madre es amorosa, tierna y dulce con sus hijos. Creemos que el amor de una madre a sus hijos es desinteresado y está por encima del amor así misma. Incluso en la era de la tecnología en la que vivimos, donde la mujer ha conseguido lugares en la sociedad impensables hace 40 años, la creencia de que madre es sinónimo de ternura hacia sus hijos está en la mente de la mayoría. Pues parece que la sociedad y los profesionales lo tienen asumido así y a los que cuestionan y acallan son  a las víctimas, niños indefensos que por los abusos terminamos siendo adultos rotos. Y esta creencia ha sido instaurada y grabada en nuestras mentes y el seguir creyendo sin dudar en este totem de “madre amorosa” hace que la sociedad de la espalda a muchas víctimas que somos de esta manera doblemente victimizadas.

Pero si tu madre es tóxica, esta celebración del día de la madre te puede hacer sentir confundida por los sentimietnos verdaderos y los que la sociedad espera de ti.

Este día supone una tortura. Poner buena cara, para saber que hagas lo que hagas nunca va a estar bien. Por mucho que te esfuerces, cocines , le compres un regalo,… nunca te lo va a agradecer. Hagas lo que hagas jamás va a llegar a agradecertelo. Y ella por ser su día se hinchará como un pavo esperando reverencias.  Y eso te tortura.

Las que ya  no mantenemos contacto, también lo pasamos mal en estas fehas ya que los fantasmas de la culpa vuelven a nuestra cabeza. Los sentimientos de rabia hacia tu madre por no  haber sido la madre buena que todos presuponen debiera de ser, junto con los sentimientos de dolor por haberte roto como persona con todo el trabajo que te cuesta reconstruirte.

La sociedad cree que el amor en una madre hacia sus hijos es innato. Y nada mas lejos de la realidad. Una vez mas el responsable el GRAN Mito de la MADRE. Esa señora que se le presupone buena y amorosa solo por el mero hecho de haber tenido un hijo en sus entrañas. Hasta la religión nos obliga a honrarla y venerarla., con el cuarto mandamiento de ‘honraras a tus padres”. Y claro que más quieren estas madres tóxicas.

Pero porque hemos de obligatoriamente amar a nuestra madre si nunca ha hecho nada bueno por nosotras. Si solo se ha encargado de destruirnos cada día de nuestra vida.

El dolor que se siente al ser criada por una madre tóxica es el dolor de una muerte lenta al clavarte miles de cuchillas. Nadie sabe lo que se siente cuando de niño tu propia madre de humilla, rechaza,.. las profundas carencias a las que nos lleva crecer con una made que no nos da amor nos deja huellas imborrables que hacen que cuando llega el día de la madre sintamos pánico por tener que pasarlo con ella, o un agujero profundo si has conseuido alejarte de ella.

Por eso, si has tenido la suerte de crecer con una madre como las que se dibujan en las tarjetas de felicitación del día de la madre, te pido por favor no cuestiones a las hijas que dicen no querer pasar este día para ti tan especial con su madre. No sabes el dolor que les causas, volviendolas a victimizar.

Y si eres una hija de una madre tóxica, recuerda que no estas sola. Que estamos muchas otras que no tenemos una madre amorosa y que no tienes la obligación de festejar este día. El amor no se impone, se gana.