La compartimentalización es un mecanismo de defensa que como víctima del abuso narcisista empleas para defenderte de las emociones o pensamientos que te producen ansiedad o disminuyen tu autoestima.

La compartimentalización es el proceso mental de mantener las cosas separadas para evitar sentimientos desagradables. Es un mecanismo de defensa psicológica inconsciente que nuestras mentes utilizan para lidiar con puntos de vista internos conflictivos.

Cuando un individuo compartimentaliza sostiene dos o más ideas, actitudes o comportamientos que están esencialmente en conflicto sin reconocer la contradicción entre ellas.  

Tú como víctima de los abusos de tu madre, compartimentalizas. Es como que guardas en un cajón aparte ciertos sentimientos para que no te hagan daño y puedas seguir viviendo.

Separar mentalmente aspectos de nuestras vidas puede darte apariencia de armonía, ya que alivia temporalmente la tensión . Pero en realidad esa supuesta consistencia es a menudo falsa o incluso dañina para ti.

La compartimentalización es algo habitual entre las personas con adicciones. La persona que lucha contra la adicción generalmente tiene una gran evidencia de cómo el alcohol o las drogas están dañando su vida. Sin embargo, seguirá considerando estas sustancias como soluciones a sus problemas, en lugar de la causa. Estas dos creencias están en contradicción directa, y el deseo de aliviar la tensión mental les lleva a culpar de sus problemas a otros factores no relacionados con el abuso de sustancias.

En tu caso, víctima del abuso psicológico por parte de tu madre tóxica, te ocurre lo mismo en tu mente.

Te enfocas en las partes positivas de la relación con tu madre, separándolas de las partes abusivas e ignorándolas.

Te quedas con el “me ha comprado algo, me ha pagado los estudios, …” y metes es en el cajón del no me afecta “nunca he recibido un abrazo suyo, nunca me ha dicho que hago nada bien, sus insultos, sus no sirves, no vales…” Este tratar de que lo malo no te haga daño, te sigue destruyendo y manteniéndote “enganchada” a tu madre aún si te has separado de ella.