Técnicas de manipulación emocional de la persona narcisista

Técnicas de manipulación emocional de la persona narcisista

Para las personas narcisistas, las víctimas somos extensiones de ellos mismos y solo existimos para darles su combustible o suplemento narcisista. Y para obtenerlo utilizan diferentes técnicas de manipulación emocional. (sus armas de destrucción).

Las personas con trastorno narcisista se dedican a provocar situaciones destructivas, a crear emociones  en ti, para convertirlas en una droga que les haga sentir bien , al saberse en control y superior a ti, bien sea con tu admiración hacia ellos o con tu rabia y dolor.

Para obtener ese suplemento narcisista, te voy a enumerar las técnicas que usan las personas con trastorno narcisista de la personalidad para mantenernos a sus víctimas controladas y que puedan obtener de nosotras nuestras reacciones, esto es su suplemento narcisista.

  1. Gaslighting
  2. Triangulación
  3. Proyección
  4. Deflexión, conversaciones absurdas
  5. Ley de Hielo o tratamiento de silencio
  6. Intimidación. Violencia encubierta
  7. Culpabilizar
  8. Avergonzar
  9. Invadir tus límites
  10. Condicionamiento destructivo
  11. Patronizan, son condescendientes
  12. Generalizan
  13. Tergiversan la realidad
  14. Perspecticidio, lavado de cerebro
  15. Empatía cognitiva
  16. Compartimentalización
  17. Insultos y Violencia Física
  18. Defensa Preventiva
  19. Juegan con tus emociones
  20. Hoovering
  21.  Victimismo
  22.  Desprestigio y acoso

Todas estas técnicas les sirven a las personas con trastorno narcisista de la personalidad para controlar a sus víctimas, para mantenernos bajo su yugo sin que podamos desarrollar nuestra propia personalidad. Son sus maneras de chuparnos la sangre.

 

Qué causa la furia de tu madre o pareja tóxica/narcisista

Qué causa la furia de tu madre o pareja tóxica/narcisista

Si has crecido con una madre tóxica, estarás acostumbrada a sus ataques de furia.

La ira narcisista es una reacción a una herida narcisista, una amenaza percibida para su autoestima.

Esta ira puede tomar dos formas: explosiva y perniciosa, o pasivo-agresiva. Las explosiones explosivas y perniciosas son explosiones altamente volátiles que pueden ser verbales o físicas, mientras que las agresiones pasivo-agresivas se dan cuando la narcisista utiliza el tratamiento silencioso o ley de hielo.

No debemos confundir la ira de un narcisista, con el enfado o ira de otras personas.  El narcisista puede desencadenar  rabia extrema por algo que normalmente solo provocaría sentimientos de enojo en otra persona.

Por ejemplo, tu madre puede enloquecer por algo que parecería relativamente trivial  para otros. Simplemente por estar en desacuerdo con ella o impedir que cumpla sus deseos , puedes desencadenar una gran rabia en ella.

Después de estos ataques, seguro que te has quedado sin saber que hacer ya que no has entendido a que se ha debido, y te quedas confundida tratando de averiguar que has hecho para desatar la furia de fiera.

¿Que es lo que causa la furia de la persona tóxica?

La raíz de la rabia en una persona con trastorno narcisista de la personalidad, es la combinación de necesidades insatisfechas en sus primeras etapas del desarrollo, junto con un entorno invalidante y un temperamento altamente sensible. La rabia es una expresión infantil primitiva, emocionalmente inmadura, de necesidades frustradas y / o invalidación (real o percibida) .
La ira de tu madre o de tu pareja narcisista parece ser causada por cualquier amenaza a su Yo falso . Con ella trata de salvaguardar su imagen de superioridad. La rabia narcisista es una respuesta a cualquier amenaza a su visión de sí misma.
Para la persona tóxica, la ira se  convierte en una fuente de protección, un modo primitivo de intentar defenderse de su dolor.

Parecería que los narcisistas están en un estado CONSTANTE de ira, agresión reprimida, envidia y odio que se manifiesta externamente al gritar, gritar, insultar,  arrojar cosas, romper cosas, incluso abusar físicamente de otros.

La ira narcisista no es una reacción al estrés, sino una reacción al temor subyacente de no satisfacer sus necesidades. Un temor tan grande que perdurará incluso después de que la amenaza desaparezca (Sam Vaknin). La persona narcisista, está constantemente atenta a desaires, insultos, críticas o desacuerdos (reales o imaginarios), que experimenta como un rechazo y humillación y le hacen montar en cólera. La persona narcisista justifica sus reacciones de ira ya que cree que le provocan. Su distorsión cognitiva, o percepción errónea de la realidad, le hace ver que los demás le atacan de manera intencional.  Su respuesta es una ira descontrolada. Por eso para la persona que sufre el abuso, su ira le resulta incoherente. Durante la ira, son propensas a gritar, distorsionar hechos y hacer acusaciones infundadas con malicia punitiva y llena de odio. La ira suele ser de corta duración, pero puede causar problemas devastadores para la persona a la que se dirige la ira.
La falta de un límite personal entre uno mismo y los demás es la esencia del espejo roto del Trastorno Narcisista de la Personalidad. Cuando un narcisista se mira en el espejo del yo (que es la ausencia de un yo conocido) ve reflejado quién y qué son o no son los demás, esto hace que el narcisista reviva la impotencia aprendida de la victimización real o percibida del pasado. Con su Ser Verdadero disociado o desconectado, se siente abandonado, rechazado, invalidado y ahogado en soledad alienada, y recurre a su ira para intimidar y controlar a los demás de manera que intentan mitigar su propio dolor y su propia responsabilidad por ese dolor.

Desafortunadamente, cuando los narcisistas se enfurecen, violan los derechos y la confianza de los demás, confundidos y molestos, el objeto de su amor comienza a alejarse de ellos. Esto los pone aún más furiosos porque toda su identidad requiere atención para poder sobrevivir.  La ira de los narcisistas es contraproducente ya que los deja sintiéndose más perdidos, culpables y sin valor.

La adicción a la ira sirve a muchas de las necesidades de doble vínculo del narcisista. Su furia es su forma de gritar por atención porque se trata de ellos, sus deseos, necesidades y deseos. Sin saberlo, la ira envía un mensaje dual, que es: “¿Quién crees que eres, no te atrevas a cruzarme?”, Mientras que el mensaje real es: “Por favor, no te enojes”. conmigo, estoy asustado, tengo miedo de que te voy a perder “. La rabia es su forma efectiva de obtener lo que creen que merecen. Su rabia asusta a las personas, ver el miedo a los demás hace que los narcisistas sientan que han ganado, por lo que se sienten aún más poderosos y en control de la situación, y esto también satisface su naturaleza sádica. La rabia apoya y cubre sus distorsiones cognitivas, fragmentación, disociación, desarrollo emocional detenido, su pensamiento blanco y negro, su falso yo, su grandiosidad, su necesidad de atención (incluso si es negativa), su necesidad de tener razón y su falta. de empatía En resumen, la “furia” narcisista contiene las acciones necesarias para que el narcisista se defienda de su mundo hostil (es decir, división, devaluación, proyección, identificación proyectiva, etc.), sin embargo, estas defensas, como una espada de doble filo, hacen que cualquier cercanía o intimidad imposible, ya sea intencional o involuntariamente.

Descarte, la última fase de la relación con un narcisista

Descarte, la última fase de la relación con un narcisista

Cuando ya estás sumamente atada al narcisista y totalmente dependiente de él, las cosas se pueden poner aún peor. Puede dejarte, es el descarte.

En esta etapa, se quita su careta del todo, ya no necesita embaucarte más, ahora solo quiere destrozarte. Ahora ves su verdadero Yo todo el rato, ya no se esconde.

El narcisista no deja a su víctima de una forma civilizada, con un hasta luego, no. Lo hace de la peor manera para que no puedas levantar cabeza.

El narcisista o te deja por otra, o te deja humillándote en público, no teniendo en consideración si hay hijos de por medio. Se trata de destrozarte, sin importarle si con ello salen dañados los hijos de la pareja.

Cuando el narcisista deja “tirada” a la víctima, ésta, queda tan enganchada a él, que muchas veces le suplica que vuelva y queda cegada por la partida del narcisista. Está agotada, drenada, menospreciada, disminuida.  Con más preguntas que respuestas, más dudas que certeza. Sin entender nada. Preguntándose qué ha hecho.

Muchas víctimas caen en depresión y episodios de ansiedad. Es normal, el narcisista te deja bien claro que no sirves para nada, que todo ha sido culpa tuya.

Si este es tu caso tienes que tener cuidado, porque es muy probable que el narcisista trate de volver y empezará de nuevo con el “love bombing” para seguir con todo el proceso posterior de devaluación. Cuantas más veces permitas su vuelta, más destrozada quedarás.

El descarte también puede darse, porque la víctima de los abusos se haya cansado y visto claramente el juego del narcisista. Entonces decide separarse, establecer el contacto cero para poder juntar sus trocitos.

En este caso, el narcisista sacará sus armas de destrucción masiva y tratará de hundirte como pueda. Se dedicará a desprestigiarte, a extender rumores sobre ti, y a hacerte la vida imposible.

No aceptará no haber “ganado” y te declarará la guerra. Tratará de hundirte económicamente y hacerte daño incluso utilizando a los hijos si los hay. La herida narcisista es tremenda por haber perdido y tratará de arruinar tu vida para que no puedas avanzar en ningún aspecto de ella.

El narcisista te muestra su poder aún cuando te apartas de él, y te presentará ante los demás como una persona desequilibrada e inestable. Acoso.

Devaluación. Segunda fase de la relación con una persona narcisista

Devaluación. Segunda fase de la relación con una persona narcisista

El narcisista hace que todo sea de color de rosa al principio de la relación, pero la bomba de amor estalla más tarde. A veces muy pronto, pero tú ya has caído en su red.

Lo que al principio era todo ternura y adoración, se convierte en una forma de control extrema.

Desde el comienzo de la relación el narcisista toma nota de tus cualidades y carencias para utilizarlas a su favor manipulándote. Así puede aprovecharse de tu vulnerabilidad. Pero no solo se aprovecha de tus debilidades, también de tu alta capacidad de recuperación y empatía. Eres de las pocas personas que puede excusar sus comportamientos.

El proceso de devaluación no comienza de repente. El narcisista empieza con pequeñas señales de abuso. Un susurro, que luego se convierte en grito.

Empiezas a notar que algo no está bien, pero no sabes muy bien qué. No sabes qué ha cambiado, pero el narcisista ya no parece ser Sr.Perfecto.

En la etapa de devaluación vas a conocer al verdadero Yo del narcisista. Ya no puede más con la careta y el Falso Yo que crea para cubrir sus miserias, se desvanece ante ti.

La devaluación es usada por el hombre narcisista para ejercer control sobre la víctima. Te devalúa para validarse a sí mismo como puedes ver en la herida e ira narcisista. Proyecta su inferioridad sobre ti.

En esta etapa ya no atiende siempre tus llamadas o deja de traerte flores y en lugar de ser su centro de atenciones, empiezas a convertirte en la diana de sus críticas. A pesar de ésto, el narcisista es celoso, porque te ve como un objeto, una posesión. Su fuente de suplemento narcisista (que has visto anteriormente), la droga que necesita para sentirse bien. Sin embargo te acusará a ti de ser la posesiva.

Pero no siempre te destruye, también te muestra aquella careta que conociste al principio de vez en cuando. Es así como te mantiene atrapada.

Te hace pasar continuamente de la fase del bombardeo de amor a la devaluación, te da y te quita para que te hagas dependiente a él. Es el vínculo traumático.

Te grita, pega, humilla,… y al rato te ama.

A través del paso continuo entre la devaluación y el love bombing, te mantiene aislada y dependiente.

En la etapa de la devaluación el narcisista manipulador juega para convertirse en el dueño y dictador de tus pensamientos, sentimientos y, por lo tanto, de tus acciones y decisiones.

Empiezas a ver al ser detrás de la careta de Sr. Perfecto, y vives su ira, amenazas, humillaciones, desaprobaciones,….te asusta, pero como te vuelve a dar amor, no ves quien es de verdad. Para intentar mantenerle contento, y no recibir más su ira y evitar discusiones renuncias hasta a tu propia vida.

Pero no te crees su comportamiento o no te lo quieres creer, te parece todo un sueño o una pesadilla. Tratas de excusar su ira, te sientes perdida. Sin embargo sigues en el juego, sin poder moverte mientras el narcisista hace que tus fuerzas decaigan.

Él se aprovecha de tu empatía, de tu carácter compasivo para jugar con tu mente. En este momento empiezas a dudar de ti, a creer que has cambiado. Que no eres más la que eras. Sin embargo, ahí sigues intentando obtener de nuevo su validación, su adoración hacia ti.

Tratando de volver a vivir la historia del príncipe azul en la que te envolvió al principio. Te sientes derrotada, más como la Cenicienta ya que sus humillaciones o hasta golpes son frecuentes aunque más tarde te pida perdón y te adore.

Te resignas, te acostumbras a la rutina de las descalificaciones, tanto que no te das cuenta que te está restando vida. Mientras te apagas, él disfruta de verte herida, se siente ganador.

Sin embargo, sigues atada a la relación porque crees que lo bueno compensa lo malo que recibes de él. Te has vuelto dependiente de Sr. Perfecto a pesar de que le hayas visto su cara de verdad.

Necesitas las migajas de amor que decide darte de vez en cuando. Te aferras a la historia que al principio de la relación ibais a construir juntos, a ese mundo maravilloso que te mostró.

El sexo que antes era un acto dulce de amor, ahora se convierte en un acto coercitivo de devaluación. Donde antes había una sonrisa, ahora solo encuentras silencio. Las mentiras empiezan a ser parte normal del día a día.

Solo deseas cerrar los ojos y escapar, pero tus pies no se mueven.

Defensa Preventiva. Las personas narcisistas repiten lo buenas que son

Defensa Preventiva. Las personas narcisistas repiten lo buenas que son

Cuando ves que una persona repite lo buena que es, espera a ver sus actos primero. Quien realmente es bueno , no lo va diciendo, si no que lo demuestra con su correcta manera de vivir.

El narcisista siempre enfatiza el hecho de que es un “buen chico”, que debes “confiar en él”, sin que nadie le diga nada ni le pregunte.

Las personas tóxicas y abusivas exageran su capacidad para ser amables y compasivos. A menudo te dicen que debes “confiar” en ellos sin construir primero una base sólida de confianza. 

Al principio de la relación el narcisista siempre parece que se preocupa por ti. Pero se trata de otra herramienta para manipularte,  la empatía cognitiva. No es emoción lo que muestra sino que te escucha y te parece atento porque lo que hace es recabar información sobre ti, para luego utilizarla para poder manipularte.

Las personas realmente agradables rara vez tienen que mostrar persistentemente sus cualidades positivas: exudan su calidez más de lo que hablan y saben que las acciones hablan mucho más que las palabras. Saben que la confianza y el respeto es una calle de doble sentido que requiere reciprocidad, no repetición.

Si al principio de una relación de amistad o de pareja alguien insiste en justificarse a sí mismo como bueno, huye. La persona buena no necesita decir que lo es. Fíate de las acciones no de las palabras.

Para contrarrestar una defensa preventiva, reevalúa por qué una persona puede enfatizar sus buenas cualidades. ¿Es porque piensan que no confías en ellos o porque saben que no deberías? Confía en las acciones más que en palabras vacías y ve cómo las acciones de alguien comunican quiénes son, no quiénes dicen que son.

 

Comportamiento Co-narcisista: cómo nos adaptamos al  narcisista

Comportamiento Co-narcisista: cómo nos adaptamos al narcisista

El término Co-Narcisista fue usado y explicado por primera vez en el 2005 por el neurólogo americano Dr Alan Rappaport para referirse a la forma en que los hijos se adaptan a los padres narcisistas.

“Las personas co-narcisistas, como resultado de sus intentos de llevarse bien con sus padres narcisistas, trabajan arduamente para complacer a los demás, se remiten a las opiniones de los demás, se preocupan de cómo piensan y sienten los demás sobre ellos, a menudo están deprimidos o ansiosos, les resulta difícil conocer sus propios puntos de vista y experiencia, y asumir la culpa de los problemas interpersonales.” Alan Rappaport.

En cada relación narcisista, nos encontramos a un narcisista (abusador) y a un co-narcisista (víctima). La víctima, co-narcisista, “coopera” con su narcisista, y vive para validarlo. La víctima es, según el Dr. Rappoport “el recíproco de la relación”.

La persona co-narcisista se adapta a la vida con personas narcisistas y, como resultado, no puede desarrollar medios saludables de autoexpresión y autodirección. Rappaport acuñó el término “co-narcisismo” para esta adaptación, que tiene la misma relación con el narcisismo que el “co-alcohólico” tiene con el alcoholismo y “co-dependiente” tiene que ver con la dependencia.

el término solo se refiere a una dinámica de relación que existe específicamente entre un narcisista patológico y su víctima (co-narcisista). Co-narcisista se refiere a la persona que “se adapta” para sobrevivir en una relación narcisista.

Las víctimas co-narcisistas aprenden que deben cooperar si quieren mantenerse seguras con su narcisista o abusador.

Luego por favor que te quede claro que tú no estás enferma ni tienes la culpa del abuso sufrido. Solo te has adaptado para sobrevivir a la situación.

Diferencia entre co-dependiente y co-narcisista

Los individuos co-dependientes tienen comportamientos sumisos para mantener felices a aquellos a quienes aman, porque temen estar solos en el mundo.

Mientras que en el co-narcisista, sus conductas sumisas se dan para acomodar y soportar los comportamientos rígidos y abusivos del narcisista patológico para sobrevivir. Solo siendo pasiva y agradable, la víctima puede permanecer segura mientras se encuentra en esta relación peligrosa.

Las víctimas co-narcisistas aprenden inconscientemente a usar el apaciguamiento (ser agradable y pasivo) con la esperanza de inhibir las reacciones hostiles de los narcisistas dominantes.

Esta sumisión es, una estrategia de “supervivencia” que la persona co-narcisista utiliza para sobrevivir. A estas estrategias sumisas de supervivencia se les agregan sentimientos de vergüenza, culpa, ansiedad,… (síndrome de la víctima narcisista).

Las víctimas de los narcisistas aprenden que deben cooperar si quieren estar seguras en torno a su narcisista. Luego el comportamiento co-narcisista es un mecanismo de defensa para sobrevivir a la tiranía del narcisista.