Cómo desengancharse de la persona narcisista

Cuando vives una relación tormentosa, llega un momento que tocas fondo y te dices, basta ya! No aguanto más y decides irte, apartarte de esa persona que tanto destrozo te ha causado. Empiezas a planear cómo te vas a ir, quizá incluso llegas a salir de la relación volviendo a casa de tus padres o a casa de algún familiar o amigo. Pero justo cuando decides que es definitivo, que nunca más vas a volver con esa persona, recibes un mensaje. “ Cariño te quiero, ya te echo de menos, perdóname. Necesito sentir tu piel,…” y el subidón que te dan sus palabras, hace que se te erice la piel, y se te olvide todo lo malo vivido volviendo con él. Desengancharse de la persona narcisista no es fácil.

A quién no le ha ocurrido que después de tomar la firme decisión de dejar a la persona narcisista en su vida, haya vuelto con él o con ella. No te tortures ni te culpabilices, es muy normal volver a caer en los encantos de la persona narcisista olvidando por un momento todo lo mal que te lo ha hecho pasar. Eres adicta o adicto a esa persona, o mejor dicho, adicta a las emociones que te produce.

Pero no te preocupes, eso es lo que produce los comportamientos de la persona narcisista en tu cerebro. Deja la culpa a un lado, ya que es muy normal caer y volver con esa persona que no te conviene.

Te voy a dejar un plan DETOX, que te va a ayudar a dejar de lado a esa persona narcisista en tu vida sea esta tu madre o pareja:

  1. Tienes que establecer CONTACTO CERO. Y no tener contacto significa precisamente eso, cortar toda relación con la persona que te ha hecho daño. Para ello si hace falta tendrás que cambiar el numero de teléfono, irte a otra ciudad, lo que sea para no permitir que la persona narcisista te contacte. Sé que es difícil, pero has de eliminar cualquier vía de contacto para no darle la oportunidad de que te enrede, te haga hoovering, esto es, te aspire de vuelta.
  2. Date tiempo para analizar la relación que has tenido, para ser consciente de que no tienes el control de tu vida. Tienes que ver que cuanto más le has mostrado tu angustia y tu dolor a la persona narcisista más te has convertido en su suplemento narcisista y más poderoso o poderosa se ha sentido tu abusador. Y cuanto más poderoso se ha sentido tu abusador o abusadora, más agresiva se ha vuelto. La única solución es dejar de darle su suplemento narcisista y para ello debes no permitirte ningún contacto.
  3. Escribe todo el daño que te ha hecho la persona narcisista y que no aceptarías otra persona te hiciera.
  4. Trata de racionalizar las heridas que tienes para ello te dejo un link al síndrome de la víctima narcisista donde podrás ver las heridas y comportamientos adaptativos que lo conforman. Tienes que ser consciente de lo que tienes para sanarlo. Hay muchas heridas que llevan en nosotros tanto tiempo, que son casi parte de nosotros y no las reconocemos como tales.
  5. Una vez que eres consciente de lo que tienes, de lo que te duele, debes iniciar una reconstrucción cognitiva. Entender que tus emociones son creadas por pensamientos que no te pertenecen sino que son los que la persona tóxica abusadora de tu vida te ha inculcado.
  6. Encuentra quién eres, cuáles son tus pensamientos de verdad. Desde ahora te digo, que tus pensamientos, los tuyos los de tu corazón, son los que siempre han estado ahí y no les han dejado ser, no te producen emociones feas como la ansiedad la culpa o el miedo.

Eres una persona muy válida, llena posibilidades. Date la oportunidad de encontrarte, de ser quien realmente eres. Si lo deseas puedes tomar como guía el método RAN (recuperación del abuso narcisista) que he desarrollado. En él te guío por estos pasos.

Puedes desintoxicarte de la persona que te ha hecho daño, recuperarte, eliminar esos miedos, culpa y dudas de ti y conseguir todo lo que te propongas.

 

Las voces de la persona narcisista en tu cabeza

Los abusos de una persona narcisista nos dejan huellas y heridas difíciles de borrar. Aun después de llevar tiempo lejos de esa persona abusadora en tu vida, bien sea tu madre o tu pareja, sigues arrastrando la lacra del abuso.
Está probado por neurocientíficos que el abuso sufrido modifica hasta la estructura del cerebro así como no sentir que la vida te cuesta.

Al conjunto de heridas y comportamientos adaptativos que deja el abuso narcisista se le denomina síndrome de la víctima narcisista, y una de esas secuelas es la crítica interna .

Cuántas veces al día te pescas hablándote a ti misma/o o escuchando una voz dentro de ti que te dice lo poco que vales.

Tranquila, o tranquilo no eres el único al que le pasa esto, no pienses que estás mal de la cabeza por ello por ello por favor.

Crítica interna

Esa crítica es en realidad la voz de tu abusadora que está tan internalizada que se ha vuelto propia. Esta autocrítica hace que seas exigente, cruel contigo mismo y a veces con los demás.

Tu diálogo interno, no sólo te provoca más ansiedad, sino que tiende a generar sentimientos de culpa. Por lo que hiciste, por lo que no, por qué no estuviste a la altura de las circunstancias, por qué no te diste cuenta de todo antes, por… toda una serie de motivos poco realistas, bastante irracionales, de autoexigencia.
También son frecuentes los sentimientos de indefensión e impotencia. El pensamiento también produce mucha ira, sentimientos de hostilidad, de rabia, e imágenes de agresión contra la persona que te ha generado el daño.
A todas esas voces, yo les llamo nuestros fantasmas . Esas voces que nos persiguen aún lejos de la persona narcisista y que tenemos que aprender a callar.

Con todo ello, los flashbacks y los diálogos internos, se produce un estado emocional en el que predominan la ansiedad, la culpa, la ira, la rabia, la hostilidad, a veces la vergüenza, y con mucha frecuencia la tristeza e incluso la depresión.
Este estado emocional produce un fuerte malestar psicológico, alta activación fisiológica y problemas de conducta a la hora de adaptarse a las distintas facetas de la vida cotidiana.

Aunque te separes de la persona narcisista, los fantasmas ( tu diálogo interno e imágenes) conviven contigo. Esa voz interna no se calla poniendo distancia, ni con el paso del tiempo. Se espacia, pero cuando menos te lo esperas vuelve para hacerte sentir mal.Por eso es importante ya no solo el alejarte físicamente de la toxicidad, sino trabajar para enfrentar estas secuelas para separarte emocionalmente de la persona narcisista.

Has de saber que lo que la persona abusadora decía de ti no ha de definirte. Lo que soltaba por su boca, no eres tu sino un reflejo de las cosas en ella que no le gustan. Por favor, deja la culpa a un lado y descubre quién eres de verdad, acalla a esos fantasmas para que las únicas voces que escuches sean las de tu corazón, las que sientes y son verdad.

Descarte, la última fase de la relación con un narcisista

Descarte, la última fase de la relación con un narcisista

Cuando ya estás sumamente atada al narcisista y totalmente dependiente de él, las cosas se pueden poner aún peor. Puede dejarte, es el descarte.

En esta etapa, se quita su careta del todo, ya no necesita embaucarte más, ahora solo quiere destrozarte. Ahora ves su verdadero Yo todo el rato, ya no se esconde.

El narcisista no deja a su víctima de una forma civilizada, con un hasta luego, no. Lo hace de la peor manera para que no puedas levantar cabeza.

El narcisista o te deja por otra, o te deja humillándote en público, no teniendo en consideración si hay hijos de por medio. Se trata de destrozarte, sin importarle si con ello salen dañados los hijos de la pareja.

Cuando el narcisista deja “tirada” a la víctima, ésta, queda tan enganchada a él, que muchas veces le suplica que vuelva y queda cegada por la partida del narcisista. Está agotada, drenada, menospreciada, disminuida.  Con más preguntas que respuestas, más dudas que certeza. Sin entender nada. Preguntándose qué ha hecho.

Muchas víctimas caen en depresión y episodios de ansiedad. Es normal, el narcisista te deja bien claro que no sirves para nada, que todo ha sido culpa tuya.

Si este es tu caso tienes que tener cuidado, porque es muy probable que el narcisista trate de volver y empezará de nuevo con el “love bombing” para seguir con todo el proceso posterior de devaluación. Cuantas más veces permitas su vuelta, más destrozada quedarás.

El descarte también puede darse, porque la víctima de los abusos se haya cansado y visto claramente el juego del narcisista. Entonces decide separarse, establecer el contacto cero para poder juntar sus trocitos.

En este caso, el narcisista sacará sus armas de destrucción masiva y tratará de hundirte como pueda. Se dedicará a desprestigiarte, a extender rumores sobre ti, y a hacerte la vida imposible.

No aceptará no haber “ganado” y te declarará la guerra. Tratará de hundirte económicamente y hacerte daño incluso utilizando a los hijos si los hay. La herida narcisista es tremenda por haber perdido y tratará de arruinar tu vida para que no puedas avanzar en ningún aspecto de ella.

El narcisista te muestra su poder aún cuando te apartas de él, y te presentará ante los demás como una persona desequilibrada e inestable. Acoso.

Madres manipuladoras y victimistas

Madres manipuladoras y victimistas

Es tan difícil ver que somos maltratadas por nuestras madres, que cuando lo hacemos nuestras heridas emocionales están casi grabadas en nuestro ADN.

Es normal no darse cuenta. Primero porque has tenido que crecer con ella y no has podido conocer otra cosa, y sobre todo porque  te ha adiestrado muy bien para que sientas adoración por ella y la obedezcas. Además te ha enseñado a sentirte culpable si no lo haces.

No te has dado cuenta porque no te ha pegado y siempre te ha dado de todo y te ha ayudado. ¿Pero lo ha hecho con condiciones?

Déjame decirte que el amor se da gratis, sin pedir ni esperar nada a cambio. Venga de quien venga el amor si es real es incondicional. Si tu madre es de las que te ha dicho te ayudo si tu haces “X” cosa, o te pones “X” cosa, tu madre ha abusado de ti, te ha manipulado.

Si durante tu vida tu madre no te ha mostrado todo lo que vales, no te ha alabado, y te ha hecho sentir que nunca eres lo suficientemente buena, te ha manipulado emocionalmente.

Y eso déjame decirte es uno de los peores maltratos que existen. Manipular la mente de un niño para que no crea en si mismo es el peor maltrato que existe porque te deja sin las herramientas emocionales necesarias para el crecimiento. Te rompe.

Un niño no validado es un adulto roto, que no cree en si mismo, que le cuesta encontrar el rumbo en la vida y que es una presa fácil para posibles relaciones toxicas. Por que, porque no sabe poner limites y esta acostumbrado al amor con condiciones y es lo que termina buscando.

Madre victimista

Si tu madre es de las que todo gira alrededor de ella, siempre se queja: “hay es que mi vida ha sido difícil, es que no he tenido suerte con tu padre, es que mi salud es delicada,….”. Déjame decirte que el victimismo lo usa para manipularte. Una madre sana no hace esto.

Si estas actuaciones te resultan familiares tu madre te ha maltratado, no te ha dejado crecer emocionalmente. Si es duro, pero cuanto antes veas la realidad, antes puedes sanar y ser la mujer estupenda que eres. Nunca es tarde para que veas todo lo que vales, para empoderarte.

Por eso debes de curar tus heridas emocionales infantiles, para poder crecer emocionalmente y ser tú realmente y tomar las decisiones adecuadas que te lleven donde quieras ir.

Gracias al Método RAN©, vas a curarte.

No esperes a desplegar tus alas y vuela dejando atrás de una vez por todas ese dolor que te paraliza.

Cómo maltrata una madre narcisista

Cómo maltrata una madre narcisista

Debes de reconocer como maltrata una madre narcisista para confirmar que has sido abusada por ella y no culpabilizarte más.

Para mantenerte bajo su control, tu madre ha utilizado diferentes técnicas que te voy a pasar a enumerar a continuación. Las puedes encontrar detalladas en mi libro “Sobrevivir a una madre Narcisista. Cómo recuperarte de tus heridas infantiles y desplegar por fin tus alas”.

Una vez más puede que tu madre no haya utilizado todas contigo, y puede que haya utilizado diferentes técnicas al mismo tiempo. Las madres tóxicas son bastante predecibles y tienen unos patrones de actuación muy similares unas de otras. Pero son personas únicas y no todas utilizan las mismas armas de tortura. Las irás reconociendo según las vayas descubriendo.

Técnicas que utiliza la madre tóxica para mantenerte bajo su control

  1. Infantilización
  2. Invalidación
  3. Gaslighting, la asfixia emocional
  4. No respeta tus límites personales
  5. Practica la triangulación
  6. Mina tus logros
  7. Utiliza un padre permisivo
  8. Practica la proyección
  9. Deflexión
  10. Intimidación. Te genera miedo
  11. Culpabilizar
  12. Síndrome de Munchausen por poderes
  13. Ley del hielo o Tratamiento de silencio
  14. Rechazo
  15. Explotación y violencia física
  16. Practica el Hoovering, trata de aspirarte
  17. Victimismo
  18. Venganza persecutoria, o acoso

Reconocer cómo te ha maltratado tu madre está bien porque sirve para abrir los ojos y confirmar que has sido maltratada. Pero no olvides que lo más importante eres tú, la víctima. Debes enfocarte en reconocer tus heridas emocionales que repites a pesar de la distancia o el tiempo y afrontarlas. Sabiendo que sigues repitiendo tus patrones emocionales, porque repites tu trauma infantil (transferencia del trauma de Freud), y entendiendo que lo haces porque eres adicta a tus emociones podrás sanar para por fin ser la mujer fuerte que eres y que nunca tu madre te ayudó a ver.

Vínculo Traumático

Vínculo Traumático

El vínculo traumático es esa unión que impide desplegues tus alas y te alejes de la persona abusadora, de tu verdugo. El primer síntoma del Síndrome de la Víctima Narcisista Es esa unión fuerte pero destructiva con tu abusadora que se basa en el desequilibrio del poder y la intermitencia en el maltrato.

A las hijas de madres tóxicas, como a cualquier persona atrapada en una relación tóxica, nos cuesta romper el vínculo con nuestra madre tóxica, la persona narcisista, a pesar de que veamos claramente que nos hace daño. No sabemos por qué no nos alejamos de ella, no lo entendemos, y eso nos tortura aún más.

Hay mucha gente que te dice aléjate de quien te maltrata, de quien no dibuja una sonrisa en tu boca.

Pero cuando tu maltratadora es tu madre, no es tan fácil romper el vínculo. Las cadenas que te atan a tu madre son más fuertes de lo que crees, y por eso es tan difícil alejarse de ella. El vínculo emocional que tienes con tu madre es muy difícil de romper.

Como nace ese vínculo traumático con tu madre

Cuando nace un bebé, se vincula automáticamente con su cuidadora. Se une a ella por el instinto de seguridad y supervivencia. Es un mecanismo de defensa para evitar ser aniquilado. El niño se une o vincula, con su madre para poder sobrevivir.

Este vínculo con tu madre es más grande que el que puedas desarrollar con cualquier otra persona narcisista que se cruce en tu vida, porque nació como un vínculo de superviviencia.

Un niño criado por una madre tóxica, no conoce otra cosa, es lo que ve, con lo que vive. Simplemente intenta conseguir el amor y la aprobación que tanto necesita y desea. Y se esfuerza mucho por conseguir las migajas de amor que le da su madre. Desde muy pequeño aprende a culparse de las deficiencias de su madre. Si solo fuera más inteligente, mejor educado, más listo, más divertido, más guapo,…..

El niño por lo tanto crece creyendo ser el defectuoso. Incluso cuando las cosas parecen estar bien, el niño no tiene dudas de que la calma durará poco y que, en cualquier momento, la madre tóxica volverá a su estado agresivo y frío y el volverá a sentirse infeliz y enojado.

Por lo tanto, el niño hace todo lo posible para mantenerla feliz. Se vuelve hipervigilante en el más alto grado. Mantener a mamá feliz es lo más seguro y por ello cumple con lo que sea necesario que le imponga la madre. El niño vive con miedo constante y sometimiento absoluto a su progenitora.

Esto se da cuando las cosas van bien, pero como sabes por tu experiencia, el verdadero terror lo vive el niño cuando la madre tóxica saca a relucir su frustración, su ira narcisista . Entonces el niño ya no solo tiene el dolor emocional de una madre fría, distante y carente de amor. También tiene a la madre enfurecida, madre que reprime su personalidad, quitándole todo lo que ama o disfruta. Si mamá no se siente bien nadie en casa lo hará.

Me imagino que te sientes identificada con esto que acabo de explicar.

Como niña no has podido huir de este vínculo, has sido prisionera de tu propia infancia. Por eso el vínculo traumático con una madre es más fuerte y difícil de romper que con una pareja. Depender de tu madre para tu supervivencia es lo que ha hecho que nunca hayas podido romper las cadenas que te atan a ella.

Psicológicamente puede ser parecido a ser un rehén en una zona de guerra insegura durante muchos años. La supervivencia puede ser, y por lo general es, una preocupación muy real. Crecer bajo la constante amenaza de abuso físico, emocional, sexual, psicológico, mental y espiritual, mezclado con la amabilidad ocasional, proporciona el comportamiento intermitente requerido para desarrollar el síndrome de Estocolmo o la vinculación traumática.

Como hija de una madre tóxica, percibes que no hay escapatoria y aprendes a vivir en modo supervivencia,

recurriendo a la disonancia cognitiva (otro síntoma del Síndrome de la Víctima Narcisista), o autoengaño para sobrevivir los abusos. La disonancia cognitiva, autoengañarse, te reduce estrés, lo que fortalece el vínculo con tu abusadora hasta el punto de llegar a defenderla.

Con el sentido del yo erosionado o disminuido, y aislada de otras personas, te apegas con fuerza a tu maltratadora en busca de un poco de amor, de un poco de validación, de ese gesto amable que te devuelva tu identidad personal, que te diga que no eres una persona tan inadecuada como estás empezando a creer, sino alguien valiosa y digna de amor y respeto.

Los gestos “buenos” ocasionales de tu madre, te han arrastrado a una situación de abuso crónico y a una dependencia emocional de ella, tu abusadora.

Vínculo Traumático es la gran cadena que te impide dejar a tu madre

La Teoría del Vínculo Traumático, desarrollada por Dutton en 1995 y según él, se basa en dos parámetros fundamentales:

  • Desequilibrio de poder. El maltrato, lo entendemos como una relación de poder asimétrica, en la que una persona genera una relación de coacción, poder y daño frente a otra persona. Lo que explica esta teoría es que cuando una relación es asimétrica, cuando existe un desequilibrio entre ambas partes, empieza a aumentar la valoración negativa de la parte desfavorecida, aumentando así su dependencia de la fuerte. Tiene su lógica el asunto: si yo me siento vulnerable, no válida, necesitaré de alguien que me dé esta valía.
  • Intermitencia del maltrato. Esto puede explicarse a través de las fases de la violencia (acumulación-explosión-endulzamiento). No sabes cuándo podrán maltratarte. La fase de endulzamiento te desconcierta y refuerza tu idea de “mi madre puede cambiar, puede ser buena”, fomentando así la perdurabilidad de la relación ya que te crea la esperanza de que pueda cambiar. Esta conexión emocional intermitente produce gran desasosiego y confusión en la hija.

Tu madre te castiga cuando no te “comportas” y te “premia” cuando lo haces. Esta secuencia repetitiva de negar afecto y dar migajas, te provoca una montaña rusa de emociones, desencadenando la liberación de cortisol, la hormona del estrés, y también de dopamina, la cual aparece cuando se recibe afecto.

Tu cuerpo se vuelve adicto a este cambio de emociones. Cuando estamos buscando algo que queremos, algo que alguna vez tuvimos, el cuerpo se vuelve dependiente de ello. Desesperadamente buscas la aprobación de tu madre, necesitas tu dosis dulce de ella, quedando así atrapada en un vínculo con ella que te asfixia.

Por esta “adicción” es que tanto te cuesta romper el vínculo con tu madre a pesar de saber que te hace daño.

Incluso cuando te separas de ella físicamente actúas de igual manera. Sigues viviendo en esa montaña rusa de emociones, porque eres adicta a tus emociones. Necesitas estar abajo para luego subir.

Pero no te preocupes las química de tu cerebro, los péptidos que tus emociones producen en tu cerebro pueden cambiar por la neuroplasticidad de tu cerebro.

Te muestro como en el Método RAN©, que he creado para ayudarte a por fin liberarte de tus cadenas emocionales.