Los narcisistas usan el sexo para controlarte

Los narcisistas son extremadamente inseguros y buscan formas de probarse a sí mismos y a los demás que son mejores que el resto del mundo.

Una de las herramientas que utilizan para controlar y afirmar su superioridad y grandeza consigo mismos y con los demás, es el SEXO. 

El sexo  es para las personas narcisistas es una forma de obtener suministro en forma de admiración, atención, placer, dominación, poder, adoración, alabanza, adoración, etc. Con el sexo cubren toda su necesidad del suplemento narcisista, su energía para vivir.

“Los narcisistas tienen un mayor sentido de la sexualidad, pero tienden a ver el sexo de manera muy diferente que otras personas”, dijo el psicólogo Ilan Shrira, cuyo estudio aparece en la edición actual del Journal of Social and Personal Relationships. “Ven la sexualidad más en términos de poder, influencia y como algo atrevido, en contraste con las personas con bajas cualidades narcisistas que asocian más el sexo con el cuidado y el amor”.

Es probable que un narcisista te diga cosas como: “¡Voy a ser el mejor amante que hayas tenido!” y luego te pedirá que evalúes el acto. Pero cuando preguntan, buscan elogios y halagos. Si te atreves a criticar lo más mínimo, tendrás que pagarlo más tarde. Independientemente de cuánto les des, nunca será suficiente. Es por eso que después de un acto sexual, no importa cuán intenso, emocionante y estimulante haya sido en el momento, te sentirás desinflado, vacío y solo. No importa que haya sido explosivo, tú te sentirás vacía, o vacío, incluso con la sensación de haber sido manipulado.

Sexo para cazarte 

Hay narcisistas que usan el sexo como una herramienta de unión para engancharte en su energía.

Durante el intercambio profundo, toda su atención está en su pareja. Usan el método llamado cebo y anzuelo (Se trata de un modelo de negocios para vender un producto a un precio muy modesto, a veces incluso perdiendo dinero (de ahí el nombre de cebo), entonces el cargo o precios son muy altos para la compra de repuestos o todos los productos o servicios ( el anzuelo). 

Los narcisistas dan mucho, se esfuerzan al máximo y se centran en ti en el sexo, para luego retirarse rápidamente. Este modo de actuar para pescarte, les da una manera de probar qué tan profundamente enganchada estas con en ellos. Porque si estás enganchada o enganchado, el vacío que sentirás cuando la persona narcisista se retire  de manera repentina te hará desearle más que nunca.

Esto les da un gran poder de negociación sobre ti y es cuando empiezan a hacer demandas y  sugerencias. Si no cumples, te morirás de hambre de su dulce veneno. Esto es si no haces lo que te dicen, no obtendrás el premio o el gran sexo. Con lo que termina convirtiéndose en una forma de control absoluto. 

El sexo con un narcisista es una forma de adicción, un escape al dolor 

Para no sentir el dolor, el vacío que supone el rechazo o la indiferencia de la persona narcisista, bajas la cabeza y haces lo que te pida. Te domina, te controla y esto es maltrato. Te hace sentir fatal, frustrada, enfadado, vacío… pero necesitas más de su regalo envenenado, de su sexo.  Este comportamiento de la persona narcisista donde te quita y luego te da, genera una gran adicción emocional creando un vínculo traumático con la persona narcisista.

En esta forma de adicción estamos lidiando con potentes neuroquímicos que produce tu propio cuerpo, como la oxitocina, la noradrenalina, la dopamina y el cortisol. Esto hace que sea mucho más difícil dejar a una persona narcisista que dejar de fumar, ya que los químicos son generados por tus pensamientos y estados emocionales. 

Pueden pasar de 18 a 22 meses después de terminar la relación para que los químicos regresen a niveles equilibrados. 

Al temer la pérdida de tu pareja, sigues el nefasto juego del narcisista. Sin embargo, debes tener en cuenta que aunque pueda cumplir con tus solicitudes, se niega a darte lo que necesitas: amor verdadero.

Para las personas narcisistas, el sexo es poder y control total sobre ti.

La relación sexual con una persona narcisista se caracteriza por la intensidad y la grandeza casi de otro mundo.(muchas víctimas afirman haber tenido el mejor sexo con su pareja narcisista). Especialmente  usan toda la artillería en su arsenal para engancharte y cazarte. Intentando causar una impresión inolvidable, te llenan de emoción y euforia. Es como si estuvieran despertando algo en ti que ha estado inactivo durante siglos. ¡Pero la intensidad no es intimidad!

Para tener intimidad debe haber confianza y ésta lleva tiempo construir. Ambas partes deben ser empáticos, escuchar con claridad las necesidades del otro, sintonizarse y sumergirse en el mundo del otro. Esta intensidad sexual en lugar de crear  seguridad y confianza, introduce un elemento de peligro. El peligro junto con la cercanía crea un miedo subconsciente a la pérdida, haciendo que tu pareja parezca más atractiva de lo que realmente es. 

El vínculo con la persona narcisista, tiene sus raíces en el trauma, no en la confianza y el respeto genuinos. Es un asunto unilateral destinado a obtener su preciado suministro narcisista. 

La persona narcisista utiliza el sexo como un juego 

A través del sexo te hacen estar en una montaña rusa emocional.  Si bien variará de persona a persona, lo que buscan es ver reflejado en tus ojos el asombro que sientes al elevarte y la desesperación a medida que te dejan caer. Disfrutan del poder que sienten sabiendo que han logrado controlar tu mente.

La rumia mental que se produce en ti como resultado de dicho tratamiento puede llevarte a estados altamente desequilibrados y la devastación de tu orden interno y el sentido inestable de ti mismo o de ti misma.

¿Qué pasa a la larga con el sexo con la persona narcisista?

Si bien es potencialmente alucinante al principio, con el tiempo el sexo con un narcisista tiende a convertirse en puramente mecanicista. Todo es técnica, muy poca conexión. Emocionalmente termina siendo insatisfactorio.

¿Qué significa el sexo para un narcisista?

Sabemos con los narcisistas que su mayor impulsor es obtener un suministro narcisista, es decir, la energía, la atención o la aclamación que puede otorgarles momentáneamente suficiente importancia para escapar de sí mismos.

Lo que esto significa es que la adicción del narcisista al suministro narcisista no es diferente a la de cualquier otro drogadicto: “concédeme una automedicación que me lleve por un tiempo más allá de mis gritos, heridas emocionales internas no curadas y gritadas”.

El sexo es una forma muy poderosa para que un narcisista haga esto, porque eso le otorga la capacidad de obtener energía, fuerza vital y grandes cantidades de atención de otro.

¿Cuántas veces te has preguntado por qué no podías dejar a tu pareja sabiendo que te hacía daño?

¿Cuántas veces te has preguntado por qué no podías dejar a tu pareja sabiendo que te hacía daño?

Cuando nos encontramos por primera vez con una pareja tóxica, nuestro vínculo con él se consolida rápidamente a través de su excesiva atención combinada con, al principio, ocasionales retiradas de afecto.(la etapa del love bombing). Así podemos decir que el poderoso vínculo que creamos con el narcisista surge de  nuestros vínculos bioquímicos.

El narcisista te da y te quita como has visto en la explicación del vínculo traumático. Te mantiene en una montaña rusa de emociones, y su ocasional afecto termina siendo como droga para tu cerebro. Vamos a verlo por partes para que lo entiendas.

Si te preguntas por qué no te has ido antes de la relación, por qué no has huido,.o necesitas estas con él.. deja de culpabilizarte. Porque la respuesta no está en tu mente, si no en los efectos de la química.

Empezaremos viendo los químicos y hormonas que forman parte  del apego con el narcisista, y que tiene poco que ver con sus propios méritos, sino con su comportamiento:

DOPAMINA: LAS EXPERIENCIAS POSITIVAS CON EL NARCISISTA COMO CITAS INOLVIDABLES, ATENCIÓN EXAGERADA, ADULACIÓN, UN SEXO INCREÍBLE, REGALOS Y GRANDES GESTOS ROMÁNTICOS PUEDEN LIBERAR DOPAMINA EN EL CEREBRO.

La dopamina es un neurotransmisor que controla el centro de placer de nuestros cerebros y crea circuitos de recompensa, que luego generan asociaciones automáticas en nuestro cerebro que vinculan a nuestras parejas románticas con el placer e incluso con nuestra supervivencia.

¿Recuerdas los agradables primeros momentos con tu pareja narcisista, las citas románticas, los elogios, el sexo increíble, incluso después de haber roto? Lo haces porque tu cerebro libera dopamina y tu cerebro  te pide que “lo hagas de nuevo”.

Las disculpas, las palabras dulces después de una gran discusión, las demostraciones de ternura durante la fase de devaluación,… fortalecen el circuito , generan más dopamina en ti y hacen que te quedes atrapada en el círculo de necesitar más de lo mismo, necesitas tu recompensa.

La dopamina es el neurotransmisor responsable de la adicción a la cocaína, y también el responsable de la adicción a las parejas románticas peligrosas. De acuerdo con Harvard Health, tanto las drogas como los recuerdos intensos y placenteros activan la dopamina y crean circuitos de recompensa en el cerebro, que esencialmente le dicen al cerebro que “vuelva a hacerlo”.

NO ES QUE NO SEPAS QUE EL NARCISISTA TE HACE DAÑO, CLARO QUE LO SABES, PERO LA QUÍMICA ES MÁS FUERTE QUE TÚ.

La dopamina fluye más fácilmente en el cerebro cuando hay un “refuerzo intermitente” en lugar de un programa consistente (el afecto que recibes del narcisista es intermitente, en una relación “sana” es consistente). Tú te quedas esperando a recibir algo bueno.

La Dra. Helen Fisher (antropóloga biológica y autora de “Anatomía del Amor” descubrió que esta experiencia de “frustración-atracción” en una relación romántica en realidad aumenta nuestros sentimientos de amor, en lugar de obstaculizarlos. En sus libros nos dice cómo los cerebros de quienes se encuentran en relaciones cargadas de adversidad se activan de una manera inquietantemente similar a los cerebros de los adictos a la cocaína.

Como ves, la dopamina ha fluído más en ti por el comportamiento abusivo e intermitente del narcisista. Eso te ha dejado “enganchada” a él. La ciencia debe servir para que empieces a dejar de culpabilizarte. Tratate con todo el amor que mereces porque caer y quedar atrapada en una relación abusiva ha sido culpa de la quimica, y tu poco podías hacer contra eso.

OXITOCINA: ES LA LLAMADA HORMONA DEL “AMOR” Y “EL VÍNCULO”. ESTA ES LA MISMA HORMONA QUE UNE A LA MADRE Y AL NIÑO AL NACER, Y TAMBIÉN TE UNE A LOS HOMBRES QUE NO TE MERECEN.

No olvides cómo nace el vínculo con el narcisista. A través de una relación que empuja a la velocidad de la luz. Las relaciones íntimas con él hacen que liberes oxitocina que promueve no solo el apego, sino también la confianza.

Investigaciones como la del neurocientífico suizo  Thomas Baumgartner muestran que cuando la oxitocina está involucrada, la traición no necesariamente tiene un efecto en nuestro cerebro.

Por lo tanto, el engaño de una pareja tóxica no nos impide confiar en él a ciegas.

El efecto oxitocina también puede ser más fuerte para las mujeres que para los hombres; según Susan Kuchinskas, autora del libro “La química de la conexión”,  la respuesta a la oxitocina puede ayudarte a encontrar confianza, intimidad y amor, el estrógeno tiende a promover los efectos de la unión de la oxitocina.

EN OTRAS PALABRAS DESPUÉS DE RELACIONES ÍNTIMAS CON EL NARCISISTA, LAS MUJERES QUÍMICAMENTE SOMOS MÁS PROPENSAS QUE LOS HOMBRES A “TRAGAR”.

La química trabaja en tu contra. Es ella y no tú la responsable de tu vínculo al narcisista. Una vez que nos hemos vinculado con el narcisista sexualmente, también nos hemos unido psicológicamente y emocionalmente con él.

CORTISOL Y ADRENALINA: LA PAREJA NARCISISTA HACE QUE CON SU COMPORTAMIENTO DE HOY TE DOY MUCHO Y MAÑANA NADA, NUESTROS NIVELES DE CORTISOL Y ADRENALINA (REGULAN NUESTRAS REACCIONES ANTE SITUACIONES ESTRESANTES) SE DISPAREN.

Según Christopher Bergland, la oxitocina, la adrenalina y el cortisol trabajan juntos para consolidar los recuerdos basados ​​en el miedo. Por lo tanto, tus temores y ansiedad por el abandono por parte de tu pareja, combinados con la intimidad física, hacen que los recuerdos relacionados con el narcisista sean más vívidos y más difíciles de borrar de tu mente.

La imprevisibilidad, el miedo y la ansiedad que se dan en una relación con un narcisista liberan adrenalina, que tiene un efecto antidepresivo. El miedo también libera dopamina, que  alimenta los circuitos de recompensa en nuestro cerebro, dejándonos añorando esa descarga de adrenalina.

El miedo y el placer se entrelazan, a pesar de nuestros mejores esfuerzos para exponer y desmantelar la aparente irracionalidad de nuestro comportamiento.

Esta es la razón por la cual tiendes a unirte más estrechamente al narcisista, por la montaña rusa de emociones en la que te hace vivir. Las hormonas neurotransmisoras (cortisol, adrenalina, dopamina,..) son las responsables y la razón por la que te has vinculado de manera inadvertida con alguien que te ha lastimado. Es el ya visto “vínculo traumático”.

SEROTONINA: CUANDO NOS ENAMORAMOS, NOS VOLVEMOS OBSESIVOS COMO LAS PERSONAS CON TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO (TOC).

Según investigaciones del Dipartmento di Psichiatria, Neurobiologia, Farmacologia e Biotecnologie de la Universidad de Pisa, Italia, revelan que los niveles de serotonina en nuestros cerebros disminuyen de manera similar cuando estamos enamorados, como lo hacen en los cerebros de las personas con trastorno obsesivo compulsivo.

Dado que la serotonina regula y estabiliza el estado de ánimo, frenando el pensamiento obsesivo, puedes imaginarte cómo niveles bajos de serotonina  pueden hacer que nuestra capacidad de juicio no sea la adecuada cuando nos involucramos románticamente en una relación.

Los niveles bajos de serotonina también fomentan el comportamiento sexual. Por lo que la baja serotonina hace que sea más probable que también nos veamos arrastradas por los enlaces creados por la oxitocina y la dopamina.

Dado que la dopamina también se libera cuando tenemos recuerdos placenteros, soñar despierto y recordar constantemente los primeros momentos románticos de una pareja encantadora a menudo tiene el efecto de amplificar este circuito en el cerebro.

Es por esta química de las hormonas en tu cerebro que esperas ansiosamente la llamada del narcisista o un mensaje suyo, o rememoras las primeras citas con el narcisista y necesitas a veces volver con él.

El narcisista domina nuestro cerebro las veinticuatro horas con su comportamiento impredecible y su love bombing. Por eso no has de extrañarte ni culpabilizarte por haber desarrollado una compulsión irracional para mantenerte atada o por querer volver con el narcisista. Es la química.

LO IMPORTANTE ES QUE ENTIENDAS QUE LA POTENCIA DE LA QUÍMICA ES MÁS FUERTE QUE TU RACIOCINIO

y que por ella te has quedado en una relación con una persona que no te trataba bien. No toleres a nadie que te diga que eres tonta por haberlo hecho. No te culpes por “tener ganas de volver con él”. Es la adicción química la que te ata a él, y no la puedes superar de manera racional.

Pero por favor tranquila, La ciencia y tu cerebro (neuroplasticidad) están a tu favor. Puedes modificar tu cerebro y cambiar esta adicción. Puedes hacerlo .

Lo importante es que empieces a respirar y liberar la culpabilidad que te ha acompañado todo este tiempo. Con una menor carga es más fácil caminar hacia tu sanación y propio encuentro.

NO SON LOS ENCANTOS DEL NARCISISTA LOS QUE TE HAN UNIDO A ÉL, SI NO LA QUÍMICA QUE PRODUCEN SUS COMPORTAMIENTOS.

<iframe type=”text/html” width=”336″ height=”550″ frameborder=”0″ allowfullscreen style=”max-width:100%” src=”https://leer.amazon.es/kp/card?asin=B07MMMR2JM&preview=inline&linkCode=kpe&ref_=cm_sw_r_kb_dp_0ZvACbQDVM39W” ></iframe>

Descarte, la última fase de la relación con un narcisista

Descarte, la última fase de la relación con un narcisista

Cuando ya estás sumamente atada al narcisista y totalmente dependiente de él, las cosas se pueden poner aún peor. Puede dejarte, es el descarte.

En esta etapa, se quita su careta del todo, ya no necesita embaucarte más, ahora solo quiere destrozarte. Ahora ves su verdadero Yo todo el rato, ya no se esconde.

El narcisista no deja a su víctima de una forma civilizada, con un hasta luego, no. Lo hace de la peor manera para que no puedas levantar cabeza.

El narcisista o te deja por otra, o te deja humillándote en público, no teniendo en consideración si hay hijos de por medio. Se trata de destrozarte, sin importarle si con ello salen dañados los hijos de la pareja.

Cuando el narcisista deja “tirada” a la víctima, ésta, queda tan enganchada a él, que muchas veces le suplica que vuelva y queda cegada por la partida del narcisista. Está agotada, drenada, menospreciada, disminuida.  Con más preguntas que respuestas, más dudas que certeza. Sin entender nada. Preguntándose qué ha hecho.

Muchas víctimas caen en depresión y episodios de ansiedad. Es normal, el narcisista te deja bien claro que no sirves para nada, que todo ha sido culpa tuya.

Si este es tu caso tienes que tener cuidado, porque es muy probable que el narcisista trate de volver y empezará de nuevo con el “love bombing” para seguir con todo el proceso posterior de devaluación. Cuantas más veces permitas su vuelta, más destrozada quedarás.

El descarte también puede darse, porque la víctima de los abusos se haya cansado y visto claramente el juego del narcisista. Entonces decide separarse, establecer el contacto cero para poder juntar sus trocitos.

En este caso, el narcisista sacará sus armas de destrucción masiva y tratará de hundirte como pueda. Se dedicará a desprestigiarte, a extender rumores sobre ti, y a hacerte la vida imposible.

No aceptará no haber “ganado” y te declarará la guerra. Tratará de hundirte económicamente y hacerte daño incluso utilizando a los hijos si los hay. La herida narcisista es tremenda por haber perdido y tratará de arruinar tu vida para que no puedas avanzar en ningún aspecto de ella.

El narcisista te muestra su poder aún cuando te apartas de él, y te presentará ante los demás como una persona desequilibrada e inestable. Acoso.

Devaluación. Segunda fase de la relación con una persona narcisista

Devaluación. Segunda fase de la relación con una persona narcisista

El narcisista hace que todo sea de color de rosa al principio de la relación, pero la bomba de amor estalla más tarde. A veces muy pronto, pero tú ya has caído en su red.

Lo que al principio era todo ternura y adoración, se convierte en una forma de control extrema.

Desde el comienzo de la relación el narcisista toma nota de tus cualidades y carencias para utilizarlas a su favor manipulándote. Así puede aprovecharse de tu vulnerabilidad. Pero no solo se aprovecha de tus debilidades, también de tu alta capacidad de recuperación y empatía. Eres de las pocas personas que puede excusar sus comportamientos.

El proceso de devaluación no comienza de repente. El narcisista empieza con pequeñas señales de abuso. Un susurro, que luego se convierte en grito.

Empiezas a notar que algo no está bien, pero no sabes muy bien qué. No sabes qué ha cambiado, pero el narcisista ya no parece ser Sr.Perfecto.

En la etapa de devaluación vas a conocer al verdadero Yo del narcisista. Ya no puede más con la careta y el Falso Yo que crea para cubrir sus miserias, se desvanece ante ti.

La devaluación es usada por el hombre narcisista para ejercer control sobre la víctima. Te devalúa para validarse a sí mismo como puedes ver en la herida e ira narcisista. Proyecta su inferioridad sobre ti.

En esta etapa ya no atiende siempre tus llamadas o deja de traerte flores y en lugar de ser su centro de atenciones, empiezas a convertirte en la diana de sus críticas. A pesar de ésto, el narcisista es celoso, porque te ve como un objeto, una posesión. Su fuente de suplemento narcisista (que has visto anteriormente), la droga que necesita para sentirse bien. Sin embargo te acusará a ti de ser la posesiva.

Pero no siempre te destruye, también te muestra aquella careta que conociste al principio de vez en cuando. Es así como te mantiene atrapada.

Te hace pasar continuamente de la fase del bombardeo de amor a la devaluación, te da y te quita para que te hagas dependiente a él. Es el vínculo traumático.

Te grita, pega, humilla,… y al rato te ama.

A través del paso continuo entre la devaluación y el love bombing, te mantiene aislada y dependiente.

En la etapa de la devaluación el narcisista manipulador juega para convertirse en el dueño y dictador de tus pensamientos, sentimientos y, por lo tanto, de tus acciones y decisiones.

Empiezas a ver al ser detrás de la careta de Sr. Perfecto, y vives su ira, amenazas, humillaciones, desaprobaciones,….te asusta, pero como te vuelve a dar amor, no ves quien es de verdad. Para intentar mantenerle contento, y no recibir más su ira y evitar discusiones renuncias hasta a tu propia vida.

Pero no te crees su comportamiento o no te lo quieres creer, te parece todo un sueño o una pesadilla. Tratas de excusar su ira, te sientes perdida. Sin embargo sigues en el juego, sin poder moverte mientras el narcisista hace que tus fuerzas decaigan.

Él se aprovecha de tu empatía, de tu carácter compasivo para jugar con tu mente. En este momento empiezas a dudar de ti, a creer que has cambiado. Que no eres más la que eras. Sin embargo, ahí sigues intentando obtener de nuevo su validación, su adoración hacia ti.

Tratando de volver a vivir la historia del príncipe azul en la que te envolvió al principio. Te sientes derrotada, más como la Cenicienta ya que sus humillaciones o hasta golpes son frecuentes aunque más tarde te pida perdón y te adore.

Te resignas, te acostumbras a la rutina de las descalificaciones, tanto que no te das cuenta que te está restando vida. Mientras te apagas, él disfruta de verte herida, se siente ganador.

Sin embargo, sigues atada a la relación porque crees que lo bueno compensa lo malo que recibes de él. Te has vuelto dependiente de Sr. Perfecto a pesar de que le hayas visto su cara de verdad.

Necesitas las migajas de amor que decide darte de vez en cuando. Te aferras a la historia que al principio de la relación ibais a construir juntos, a ese mundo maravilloso que te mostró.

El sexo que antes era un acto dulce de amor, ahora se convierte en un acto coercitivo de devaluación. Donde antes había una sonrisa, ahora solo encuentras silencio. Las mentiras empiezan a ser parte normal del día a día.

Solo deseas cerrar los ojos y escapar, pero tus pies no se mueven.

El sexo con el narcisista Cincuenta sombras del narcisismo.

El sexo con el narcisista Cincuenta sombras del narcisismo.

El sexo puede parecer genial con un narcisista. 

¿Qué significa el sexo para un narcisista?

Sabemos que el objetivo de los narcisistas es obtener su suministro narcisista, es decir, la energía, la atención o tu enfado,  que puede otorgarles momentáneamente la suficiente gloria como para escapar de sí mismos momentaneamente.

El sexo es una forma muy poderosa para que un narcisista obtenga su suplemento, porque le otorga la capacidad de obtener energía, fuerza vital y grandes cantidades de atención por parte de nosotras, sus víctimas.

¿Puede el narcisista ser, transparente y fusionarse con su pareja a otros niveles más  verdaderos de amor y conexión?

Los narcisistas,  no pueden comprender, y mucho menos conocer a otra persona a este nivel, porque la Unión del alma no es lo que un narcisista quiere, ni siquiera es capaz de tener. Para ellos, esto equivale a una disolución de su personalidad.

La calidad del sexo que tenemos con el narcisista

Nuestra alma se siente vacía después del sexo con un narcisista. Independientemente de si tuvimos un orgasmo o no, te sientes perdida, incompleta.

Es posible que en tu relación con el narcisista no hayas pensado que estabas acostumbrada a alimentar el ego de esta persona, sin preocuparte por tu corazón y alma.

Debes de ser muy consciente que lo que buscan frenéticamente como si su vida dependiera de ello, es una “compañera íntima” para regular el suministro narcisista. Los narcisistas no tienen su propia identidad real, siempre deben estar alimentándose de la de alguien más.

Supongo que o has leído , has visto o al menos has oído hablar de “las 50 sombras de Grey”.

El personaje principal del libro, Christian Grey, es un joven multimillonario que se divierte dominando a las mujeres en el dormitorio. Su presa: Anastasia Steele. Esta recién graduada de la universidad, y virgen, cae bajo el trance de este hombre oscuro y melancólico. A través de la manipulación de sus emociones, la pone justo donde la quiere: en su “sala de juegos” llena de látigos, esposas y otras utilidades.

Christian es guapo, rico y bueno en la cama. Pero, sus formas dominantes son el producto de su narcisismo, que seguramente provino de su problemática infancia (siendo descuidado y luego adoptado a la edad de cuatro años).

Cuando Christian Gray conoce a Ana Steele, encuentra a una chica joven y torpe que se da cuenta de que definitivamente puede manipular, con su sonrojo y sucumbir a él en cada paso del camino. Ella nunca ha besado a un hombre antes, y termina, con un tipo cuya idea de intimidad la está atando y azotando.

El libro termina (el primero de la trilogía) con Ana dejando a Christian (o al Sr. Grey, como ella se refiere a él) después de que él la azotara seis veces y luego ella le confesara su amor por él. Él entonces no le da nada a cambio y ella lo deja.

En cincuenta sombras de Grey vemos claramente cómo es el sexo con el narcisista, vacío, no buscan una unión del alma si no solo satisfacer su ego.

Así que piensa como te has sentido en tus relaciones íntimas con el narcisista. ¿Ha sido solo buen sexo? ¿buscas algo más? si es así, no esperes obtenerlo de una pareja narcisista.

Mereces mucho más. Date la oportunidad de encontrar tu verdadero valor y no permitas que nadie de ninguna manera, ni tan siquiera con el sexo te desvalore. Llevas a una gran mujer dentro de ti, camina hasta encontrarla.

Carta al narcisista

Querido narcisista

Hace ya más de 20 años que pude apartarme de ti. Y hoy es el día en el que me apetece decirte las cosas que nunca pude.

No me atreví a decirte lo que pensaba por miedo y porque en realidad me creía todo lo que decías de mí.

Conseguiste dejarme sin sangre, perdida en el mundo y seguiste esforzándote para que no saliera adelante pese a que tuviste un hijo conmigo. Te dió igual hacerle daño a él aunque fuera indirectamente. ¿Pero cómo te iba a importar eso, si solo te importas tú y lo que gira alrededor de tu ombligo?

Me hiciste mucho daño. Me hiciste perder la fe en la vida y en la humanidad. Por tus abusos y lavado de cerebro (perspecticidio), la vida me costaba. No sabía por dónde ir ni cómo avanzar. Pero a pesar de ello pude mover un pie tras de otro porque aunque en ese momento no lo hice por mí (no era nada), lo pude hacer por tu gran regalo, mi hijo.

Da igual que te produzca satisfacción saber como me dejaste, es problema tuyo no querer tener un corazón, no mío. Tú te lo pierdes.

A pesar de lo que me hiciste no te escribo con rabia, esa la dejé de lado al muy poco tiempo de separarme de ti, no quería cargar más contigo.

Gracias a Dios,  la vida me ha hecho fuerte. Los abusos sufridos a lo largo de mi existencia provenientes de todos las personas narcisistas que me he ido encontrando desde la cuna hasta hace unos pocos años, han hecho ondear mi gran bandera: la RESILIENCIA. Ella me ha permitido surcar la vida, magullada, pero entera.

Hoy con otra perspectiva, no la que dan los años transcurridos, si no la que me ha dado el poder conocerme y saber quién soy, puedo escribirte esto. Hoy que he podido recomponer los pedazos en los que tú y todas las personas que os habéis dedicado a parasitarme me rompisteis. Hoy que soy libre y un ser completo por todo el amor con el que he unido mis pedazos.

La verdad es que siento pena por ti, porque lo que muestras como poder no lo es, simplemente es un poder aparente ya que lo basas en despreciar a los demás.

Y aunque te esforzaste en hacerme ver que yo no tengo ningún poder, lo tengo y  es real, porque viene de dentro de mí.

Me das pena porque yo he conseguido mi libertad pero tú sigues atrapado en esa nube que un día creaste para escapar de tus miserias; en ese personaje que muestras y que mantienes por miedo a enfrentarte a ti mismo.

A mí mis fantasmas no me acompañan ya más, les he ganado la batalla, no eran mis invitados, sino que eran tu sombra. A ti se que no te dejan dormir. Y cómo hacerlo cuando llevas una vida sin reconocer el ser herido y pequeño que eres en realidad. Cómo dormir con esa dualidad,  manteniendo la imagen de hombre fuerte solo posible rebajando a los demás y siendo alguien enano en realidad.

Me encuentro en un momento que hasta te doy las gracias por haberme destrozado tanto la vida, porque he podido descubrir lo fuerte que soy y sobre todo porque he podido inculcar a mis hijos los valores de verdad, el amor de verdad, sin ningún tipo de condicionamiento.

Hoy puedo levantar la cabeza y decirte que eres un COBARDE.

Que estás seco como ser humano porque no se entiende cómo alguien puede hacer daño a la madre de su propio hijo. Cómo incluso después de años puedes seguir hablando mal de mí solo para justificarte delante de los demás y seguir pareciendo grande.

Siento decirte que quienes te han escuchado y quizá dado la razón es porque son tan inhumanos y tienen una vida tan vacía como tú. Porque una persona de verdad no se pasa la vida tratando de hacer daño a otra. Quién está en paz consigo mismo no necesita tratar de sacar mierda a los demás.

Pero esa es la prisión que te has creado, el no poder nunca estar con nadie de verdad porque no puedes mostrar tu verdad. Te has condenado a vivir en un mundo de hipocresía sin nadie que pueda amarte de verdad. Hasta pido a Dios que te ayude porque terminar tus días con semejante peso y tortura de saber que tu reflejo es una farsa y que a tu alrededor los que están lo hacen porque quieren la imagen que transmites, no a tu ser de verdad, tiene que ser aterrador.

A mi me queda ahora agradecer  al maravilloso viaje que es la vida ya que he podido aprender que las personas como tú lanzaís por la boca lo que realmente sois vosotros. Tus críticas hacia mí, son realmente tus carencias. Eso me ha permitido no tenerte más miedo, si no pena.

Hoy te puedo mirar no como a alguien grande y que da miedo, si no como lo que realmente eres.

Un ser insignificante, pequeño, lleno de frustraciones y miedos. No me asustas porque conozco tu verdad, la realidad debajo de esa máscara.

Verte como lo que realmente eres no me hace tener ganas de hundirte. No te guardo rencor porque que hayas intentado continuamente aplastarme. Esto ha hecho que cada día fuera más fuerte.

Al contrario, te deseo encuentres tu paz, puedas encontrarte a ti mismo y ser feliz y puedas dejar de necesitar a terceros para validarte.

Se despide una mujer que nunca has conocido. Una mujer que ha aprendido a mirarse en el espejo de la verdad, y quiere ayudar a otras a hacer lo mismo.